Todos los días utilizamos el idioma para expresar nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, pero ¿qué papel juegan los idiomas a la hora de moldearlos? Es decir, ¿qué parte de nuestra cultura y nuestra visión del mundo se basa en los conceptos expresados en la lengua en la que nos comunicamos? ¿Realmente los bilingües cuentan con un conocimiento más amplio del mundo gracias a los matices de cada uno de sus idiomas? Este tema no es nuevo, pero cada cierto tiempo se publica un nuevo artículo que me hace reevaluar la incidencia que tiene sobre nuestro pensamiento y la manera en la que vemos el mundo el hecho de hablar más de un idioma
Según este nuevo artículo de Lera Boroditsky, profesora de psicología en la Universidad de Stanford, recientemente se han publicado varias nuevas investigaciones que dan solidez a la teoría que afirma que, de hecho, el idioma influye en nuestra forma de ver el mundo. El artículo cita diversos estudios, realizados sobre una gran variedad de idiomas, que muestran cómo el idioma incide sobre nuestra visión del mundo, aunque tengo la impresión de que, hasta cierto punto, la mayoría de los bilingües ya eran conscientes de ello. Hablar más de un idiomas no solo nos permite comunicarnos con más personas alrededor del mundo, sino que además nos otorga el gran privilegio de entender la manera en la que las personas de otras culturas ven y entienden el mundo. Este es uno de los regalos más preciados que un padre le puede entregar a un hijo.