Vivimos en Luxemburgo y mi marido es francés; yo, española. Tenemos una niña de 22 meses que entiende ya casi todo en las dos lenguas, aunque por ahora su lenguaje, el que más desarrollado está, es el francés, porque va a la guardería en francés. En casa cada uno nos dirigimos a ella en nuestra propia lengua (bueno, a veces, yo le digo algo en español y en francés, cuando veo que no entiende…), pero yo hablo con mi marido en francés. ¿Es correcto? No sé qué puede pensar su cabecita cuando su madre con la única que habla “raro” (en español) es con ella. ¿Debería yo también hablar en español con su padre? De todos modos, lo entiende prácticamente todo en las dos lenguas, aunque hablar, bueno lo que empieza a decir, es mayoritariamente francés. Muchas gracias y hasta pronto. Un saludo, Paloma
Querida Paloma:
Gracias por tu pregunta; en primer lugar, querría decirte que tu situación es muy habitual, así como tus dudas. Parece que tu hija está desarrollando muy bien el lenguaje, puesto que entiende prácticamente todo en los dos idiomas. Vuestro modelo de educar a vuestro hijo de forma bilingüe es el One Parent One Language (un padre, un idioma), según el que cada padre habla su lengua materna con el niño y, así, este adquiere los dos de forma simultánea y precoz. Lo que también es muy común es que uno de los papás hable el idioma de la comunidad y el otro cónyuge hable uno minoritario, como sucede en tu caso.
La influencia de la lengua comunitaria siempre es muy fuerte, ya que tu niña tendrá muchas más oportunidades de escuchar el francés –en el cole, en la calle, en las tiendas, en la tele…–, mientras que solo escucha el español contigo. Por ello, como hablante de la lengua minoritaria, tienes el trabajo más duro: reforzar el español.
No olvidemos que los niños son muy flexibles y que aceptan las cosas con facilidad. Si eres perseverante y hablas a tu hija, siempre, en español, le va a resultar natural. Lo que hacen los niños bilingües es vincular personas y situaciones con una lengua u otra. Entonces, si percibe que hablas español con ella pero no con su papá o en la calle, establecerá la siguiente regla en su cabeza: “Mamá habla este idioma diferente conmigo, pero con papá habla francés y con otra gente en la calle también habla francés”. Es importante para el matrimonio que, entre vosotros, os sintáis cómodos; de manera que si el idioma de la pareja es el francés, no hay por qué cambiarlo. No puedes evitar que se dé cuenta de que hablas un idioma distinto porque, al salir a la calle, tendrás que hablar en francés con la gente y tu hija lo notará. Para manejar esto, es importante crear una actitud positiva hacia el español para que no sea visto como algo “raro”, sino algo “especial”. Si lo pasa bien hablando y jugando con mamá en español, si la elogias cuando entiende o dice cosas en español, si siente que es muy útil poder hablar en dos idiomas, todo esto ayudará a animarle a hablar en este idioma.
Como he dicho, tienes más trabajo al intentar mantener el idioma minoritario; así que te aconsejo que también uses otros recursos y no te encargues en exclusiva de ofrecerle toda la exposición al español. La relación con familiares españoles será muy importante, porque la niña no tendrá opción de idioma: si son monolingües, ella deberá hablar con ellos en español. Si es posible, mantener contacto regular con familiares será de gran ayuda: hablar por Skype frecuentemente, escribir cartas y e-mails y, por supuesto, ir a verles o recibirles en casa.
Los libros son muy importantes porque ofrecen un vocabulario mucho más amplio de lo que le puede ofrecer la vida cotidiana. Aconsejo conseguir cuentos españoles y que los papás os turnéis cada noche para leer los franceses y los españoles; pero, eso sí, mantened la constancia, que mamá siempre la lea en español y papá siempre le lea en francés.
Si es posible que tenga contacto con otras familias españolas, ello también le dará otra oportunidad de usar el español; quizá hay un grupo de juego en español o tal vez, si conoces a otras familias españolas, podríais organizar uno, donde los niños estarán en un ambiente español fuera de casa.
También te puedo recomendar un libro muy bueno para los padres que educan a sus hijos de forma bilingüe: “Consigue que tu hijo sea bilingüe“, de Barbara Zurer Pearson (editorial Bilingual Readers).
Espero que te sientas más segura de tu proyecto bilingüe con estas pautas y os deseo todo lo mejor.
Cathy Smitton es logopeda británica experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados en Madrid. Cathy está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres y de los grupos de estimulación de inglés a través del juego que ofrecemos en SINEWS. También ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es
Hemos estado hablando inglés con nuestros niños desde los cero meses, ahora tienen diecinueve meses y las palabras que dicen inteligibles son españolísimas, ¿qué podemos hacer? ¡Gracias!
Begoña
Estimada Begoña:
Antes que nada, quiero felicitaros por vuestro empeño en este proyecto de bilingüismo. Respecto a tu pregunta, deduzco que ambos habláis inglés como segunda lengua, por lo que valoro el esfuerzo que estáis haciendo para darles a vuestros hijos la oportunidad de adquirir una segunda lengua desde el principio. Imagino que resulta frustrante que, después de tanto esfuerzo, veáis que vuestros hijos están hablando sobre todo español.
Debería plantearos muchas preguntas antes de daros la respuesta más adecuada a vuestra situación, por ejemplo: ¿Qué dominio del inglés tiene cada uno de los papás? ¿Habláis inglés con vuestros hijos el 100% del tiempo? ¿A cuánto español, en comparación con el inglés, están expuestos vuestros niños?
Ahora os daré unos consejos generales sobre cómo aumentar las probabilidades de éxito en un proyecto bilingüe como el vuestro.
La lengua de la comunidad siempre tiene la mayor influencia, por lo que requiere un esfuerzo enorme luchar contra semejante peso lingüístico para darles la exposición adecuada y conseguir que hablen en otro idioma.
¡Pero esto no quiere decir que sea imposible! ¿Qué se puede hacer para aumentar la exposición al inglés? Para adquirir una lengua con éxito, los niños necesitan escuchar el idioma en varias situaciones distintas, no solo en casa, sino en diferentes lugares; por ejemplo: en el parque, en la calle, en las tiendas… También ayuda si lo escuchan, si es posible, de varias personas distintas, no solo de los papás, sino también de otros niños, de otros padres y profes. Ampliar los registros aumenta el repertorio del niño y, con ello, su competencia lingüística. Para lograr eso, se puede contratar a una niñera de habla inglesa o llevarles a hacer otras actividades en inglés con otros niños como, por ejemplo, grupos de juego en inglés o playgroups organizados por mamás inglesas.
Leer libros en inglés o bilingües a vuestros hijos puede ofrecerles un vocabulario más amplio de lo que consigue la vida cotidiana y, además, puede servir para animarles a hablar ingles. Es importante leer los libros en el mismo idioma en que están escritos, para no confundirles cuando llegue el momento de empezar a asociar la palabra hablada con la palabra escrita.
También hay que dejar bien claro que los niños aprenden palabras por necesidad y, viviendo en España con padres españoles, no sentirán la necesidad de empezar a hablar inglés en este momento. Pero, como padres, podéis provocar oportunidades en las que los niños necesiten comunicarse en otro idioma. El contacto con nativos monolingües de ese idioma puede crear la necesidad de hablarlo.
Otra posible razón por la que vuestros hijos estén empezando a hablar en español en lugar de inglés a pesar de vuestros esfuerzos es que el lenguaje está estrechamente vinculado a lo emocional. ¿Cuando queréis transmitir cariño a vuestros hijos, en qué idioma os sale más natural? Es muy común que, aunque los padres hagan el esfuerzo de hablar a sus hijos en su segunda lengua, en los momentos más íntimos y cariñosos les sale mejor su lengua materna. El poder de esta interacción emocional es tan fuerte que provoca que los niños acaben por hablar este idioma, vinculado de una forma tan positiva y cercana a sus padres. Este vínculo emocional es muy importante y tiene mucho valor, porque la felicidad del niño es lo que más importa, independientemente de cuáles sean nuestros objetivos con ellos.
Hay muchas maneras de educar a los niños de forma bilingüe pero, no siendo parlantes nativos, os aconsejo, sobre todo, usar otros recursos para ampliar las oportunidades de comunicarse en inglés y crear la necesidad de hablarlo.
Un saludo y ¡suerte!
Cathy Smitton es logopeda británica experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados en Madrid. Cathy está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres y de los grupos de estimulación de inglés a través del juego que ofrecemos en SINEWS. También ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es
Hola, muchas gracias por la atención. Mi hija de 4 años habla español y muy poco portugués, palabras sueltas, pero entiende todo. También está aprendiendo inglés y dice los colores, en especial blue. Yo soy brasileña y el padre es español. El colegio es bilingüe.
Yo noto que la niña empezó a hablar español más tarde que los demás niños, pero el profesor dijo que la niña va lingüísticamente detrás de los niños de su clase y que yo debería parar de hablar portugués por un tiempo para ver si la niña mejora. Ese problema empezó cuando la niña entró en el colegio. La niña va un poco lenta en hablar bien, pero entiende los dos idiomas. Yo no veo cuál es la solución. Por ejemplo, la niña dice: “Mamá, quero pan aceite azúcar”. Los pronombres y los verbos y la fonética. Además, mezcla los idiomas: “Mamá, a bici es blue“. Yo le respondo: “No, Carolina, qual è a cor da bicicleta?”. Y entonces dice: ”É amarela. Eu quero esta”. Otro ejemplo: le enseño el color rojo y digo es vermelho, en portugués, y la niña responde: “No, mamá, es rojo”.
Por lo que he leído en vuestro libro sobre el bilingüismo, yo lo veo normal. Hay que darle tiempo, paciencia y más estímulos, pero el profesor, no.
Pienso muchas veces en buscar alguna ayuda, como clases de idiomas para niños extranjeros. Pienso en llevarla para que sea evaluada por un logopeda y hablar con su médica de cabecera. Por favor, ¿qué hago?
Muchas gracias pela atención.
Livia.
Estimada Livia,
En primer lugar decirte que entiendo tu preocupación y angustia por recibir la recomendación de tener que renunciar a tu lengua materna. Como bien sabes, a través del idioma uno trasmite muchísimas cosas ligadas a una cultura e historia, y sería una pena que tu hija no pueda acceder a ella. Pero más pena produce el pensar en que tú debas modificar la forma de comunicarte con ella, ya que esto supone muchísimos cambios importantes, no solo en el “recorte” lingüísitico en sí mismo, sino también en la interacción y relación madre-hija. Si no puedes comunicarte con tu niña en el idioma en el que te sientes cómoda, desde luego las expresiones cargadas de afecto y emociones no tendrán el mismo significado. Así que, como hacemos con miles de familias y niños que acuden a nuestro centro, procuremos buscar una solución que le permita a tu niña seguir “creciendo” lingüísticamente sin tener que renunciar a ninguna de las lenguas a las que está expuesta.
En Sinews atendemos casos realmente complejos en cuanto a comunicación se refiere y, en la mayoría de los casos, los niños continuan con su exposición bilingüe, máxime si los progenitores hablan lenguas diferentes. El aspecto psico-afectivo es muy importante en el desarrollo integral del ser humano y una parte importante la hace la relación e interacción con los padres y lo que ellos le trasmiten.
Como siempre decimos en las consultas y en los talleres, ser bilingüe NO CAUSA PROBLEMAS.
En segundo lugar, quisiera hacer una aclaración sobre lo que planteas acerca de que el retraso lingüistico en niños multilingües es normal. Es cierto que aquellos niños que hablan más de una lengua suelen ir un poquito por detrás de aquellos que solo hablan un idioma, pero hay que tener mucho cuidado. Lo mismo con las “mezclas” entre las lenguas.
En muchos casos es necesaria una consulta y valoración de un logopeda experto en bilingüismo, que cuente con las herramientas apropiadas para estos niños y con la experiencia necesaria para saber determinar si la evolución lingüística de ese niño está acorde con lo esperable para quien está expuesto a varias lenguas o si, por el contrario, existe algún tipo de trastorno en el lenguaje.
Respecto a este “retraso” lingüístico que comentas en tu pequeña, como te decía anteriormente, hay errores considerados “normales” y otros que no lo son tanto, por lo que hay que determinar que es lo que hace que sigan existiendo. Muchas veces se trata solo de una escasa exposición, o de un modelo que no resulta eficaz para ese niño. Otras, efectivamente, hay un problema de base.
En cualquier caso, se puede determinar con una buena evaluación de los procesos lingüísticos. Para ello, los especialistas contamos con instrumentos para valorar a los niños y familias multilingües y, a partir de esta evaluación, poder determinar los objetivos y pasos a seguir para poder revertir la situación, sea la que sea.
En tu caso particular, sería recomendable que pudieras llevar a tu pequeña a un especialista en bilingüismo que la evalúe y pueda trazar las bases de un tratamiento (objetivos, idioma en que se tratará, cambios en alguna lengua…). Es cierto que es muy dificil encontrar un especilista en bilingüismo y que, además, hable las lenguas que queremos para poder realizar el tratamiento (ni que hablar si pretendemos tambien que nos quede cerca de casa). A este respecto decirte que no es necesario que quien haga la valoración inicial y el seguimiento del tratamiento hable el idioma que se quiera estimular. Lo importante es que sea especialista en bilingüismo. Este luego se coordinará con el logopeda que cada padre designe para que lleve a cabo el tratamiento. Es decir, un logopeda experto en bilingüismo hace la valoración y determina los pasos a seguir y otro logopeda, un nativo hablante del portugués (en tu caso) que incluso no tiene por qué contar con experiencia o formacion en bilinguismo, se coordina con el especialista para seguir su plan de acción.
Asi que, Livia, te animo a que continues con tu proyecto de bilingüismo haciendo un control de estos errores que se presentan en tu niña para poder revertirlos y que tu proyecto ¡sea todo un éxito!
Cariños,
Mariana
Mariana Lombardo es licenciada en Fonoaudiología experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados de Madrid. Mariana está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres de SINEWS y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es
Buenas tardes:
Gracias por su estupenda página y labor. Les remito este mail porque somos una pareja germano-española viviendo en Noruega y que se comunica en casa en inglés, por lo que nuestra hija de 21 meses está en contacto diario con 4 idiomas. Hace unos meses empezó a decir bastantes palabras en los cuatro idiomas, pero ha dejado de decir casi todas y ahora solo utiliza 4 ó 5. ¿Es normal? Lo he hablado con la médica y con la enfermera pediátrica y no le dan importancia, pero a mí me preocupa. Supongo que el que la niña tenga 4 idiomas maternos me preocupa desde antes de que naciese. Muchas gracias.
Un saludo, Maria
Hola María:
Antes que nada es preciso dejar en claro varias cosas. Por lo que comprendo de tu pregunta, tú le hablas en español, tu pareja en alemán y el entorno en noruego. La exposición al inglés es pasiva, ya que es la lengua que habláis entre vosotros como pareja. Si esto es así, la niña es trilingüe con exposición pasiva a una cuarta lengua.
Partiendo de esta premisa, pasamos a considerar otra cuestión importante. El tiempo de exposición y calidad de interacción en cada una de las lenguas. El proceso de adquisición del lenguaje es bastante complejo, por lo que requiere, entre otras muchas cosas, un tiempo considerable durante el cuál poder comprender el mundo, los objetos de este mundo y la relación entre los objetos–personas–mundo. Por eso los niños se toman entre 1 y 2 años para comenzar a “decir con palabras”.
En los niños expuestos a varios idiomas, este proceso es aún más complejo, ya que las hipótesis y relaciones las van elaborando en diferentes códigos. Es muy habitual que los niños multilingües comiencen a pronunciar palabras en las diferentes lenguas a las que están expuestos según les van resultando más fáciles y útiles. En algún momento de este proceso, comienzan a progresar en sus hipótesis y puede que aparezca un tiempo de “mutismo”, como si de repente deja de hablar y pareciera que se ha olvidado de todo lo que alguna vez pudo pronunciar o decir.
Este tiempo, relativamente corto, es necesario para continuar progresando en la adquisición de varias lenguas. Y es así porque el niño va adquiriendo progresivamente nuevas palabras y relaciones entre palabras en los diferentes idiomas y necesita aclararse sobre las reglas de cada una de las lenguas a las que está expuesto.
Ahora vuelvo a las dos cuestiones importantes que planteaba al principio. Para “ayudar” en este proceso, como adultos debemos proporcionarles modelos claros de códigos lingüísticos, donde existan ciertas reglas. Me explico, no es muy claro hablar con nuestro hijo mezclando a cada rato y todo el tiempo todas las lenguas que conozco. Dentro de casa nos entenderemos perfectamente, pero si hablamos así con el vecino, probablemente nuestro mensaje no sea del todo claro. Entonces, ¿qué hacemos? Si quiero estimular el español y el inglés, hablaré en mi vida cotidiana en español (o en la lengua que haya escogido para comunicarme con mi hijo de manera natural y cómoda), salvo que estemos jugando a determinado juego, o realizando determinada actividad, donde hablamos todos en inglés. Esta es una regla muy clara: español, excepto en el juego.
De esta forma ayudamos a la organización lingüística de nuestro pequeño para que el proceso de análisis que está elaborando, sea más efectivo y logre comunicarse eficazmente en todos los idiomas (aunque siempre uno le resulte más cómodo que otro).
En cuento al tiempo de exposición, ten en cuenta que se necesita, por lo menos, el 20% del tiempo que estamos despiertos, de interacción en la lengua minoritaria (en tu caso, español y alemán), por lo que si tu peque ha comenzado a realizar actividades con otras personas en noruego (guardería, playgroups, deporte, talleres, etc.), es probable que este tiempo de “mutismo” se deba a que la lengua del entorno ha comenzado a ser muy fuerte, por la diversidad de estímulos.
En cualquier caso, es algo absolutamente frecuente y no debes preocuparte. No obstante, si esto persiste durante mucho tiempo, no dudes en consultar con un especialista.
Saludos,
Mariana Lombardo
Mariana Lombardo es licenciada en Fonoaudiología experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados de Madrid. Mariana está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres de SINEWS y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es
Me dirijo a ustedes porque tengo varias dudas sobre cómo enseñarle a mi hijo una lengua que no es la mía pero que es la de su padre y, por lo tanto, quiero que la aprenda como materna. Mi hijo y yo vivimos en un pequeño pueblo (y con los abuelos) donde nadie habla inglés. El padre de mi hijo y su familia son ingleses pero casi no hay relación, aun así me gustaría que mi hijo conociese la cultura británica y el idioma como el español.
Ahora mi niño tiene dos años y medio y está empezando a repetir todo, así que le hablo lo más que puedo en inglés y parece que me entiende pero claro también le hablo en español, y he leído que sería mejor que relacione el idioma con una persona en concreto. No sé si yo le estoy liando más, hay palabras que no sabe decir en español (aunque las entiende) pero las dice en inglés.
Los dibujos desde siempre los ve en inglés, y los libros se los leo en inglés y en español. Mis padres le dicen dime esto en inglés, pero él no sabe qué es inglés ni español, cuenta los números igual de bien en ambos, pero solo le tengo que dar el pie… Digo uno y él sigue dos; y si digo one, él sigue two… hasta ten.
Soy la única persona que se dirige a él en otro idioma, y no sé hasta qué punto es efectivo para que sea bilingüe o si realmente cuando vaya al colegio ya aprenderá y sea cuando le cause curiosidad conocer su cultura cuando la quiera aprender, pero ¿será entonces demasiado tarde? Me estoy agobiando mucho, no sé si estoy haciéndolo bien, porque veo que evoluciona más en español que en inglés, ¿eso significa que no va a ser bilingüe? Le hablo siempre que estamos solos, y no a la misma hora cada día porque también he leído que sería adecuado relacionarlo con un momento, a la hora del baño, a la hora de la cena… yo le hablo cuando veo que está receptivo.
Espero que podáis ayudarme de verdad, no sé si ir a algún sitio o a alguien que me guíe cómo debería hacerlo porque al ser yo sola es un poco difícil.
Muchísimas gracias.
Helena
¡Hola Helena!
Me parece estupendo el enorme esfuerzo que estás realizando para enseñar a tu hijo otra cultura a través del idioma de su padre. Es una tarea realmente difícil, ¡aunque no imposible! Como siempre digo en nuestros talleres, mejor no agobiarse y dejar de lado otras cosas importantes para favorecer el bilingüismo. Siempre habrá oportunidades más adelante de aprender un segundo idioma, pero nuestros hijos solo son pequeños una vez en la vida y es fantástico disfrutar de ese periodo en una, dos, o varias lenguas.
En primer lugar, es lógico que tu hijo tenga más vocabulario y recursos en español y también es perfectamente comprensible que notes una diferencia importante entres su español y su inglés cuando empiece a hablar más y a interactuar con más gente. Esto será así en la medida que tú seas la única persona que le habla en inglés.
Pero ¡que no cunda el pánico! Creo firmemente que cada pequeña cosa (o grande) que hagas para ayudarle a aprender inglés está facilitando que se desarrolle una pequeña semilla.
Tu pregunta trae a colación varias cuestiones de interés:
1) “Es preferible que relaciones el inglés con una persona en concreto”. En tu caso no existe esa persona que hable ese idioma. Sin embargo, esto no tiene por qué ser algo negativo. Lo único que necesitas es organizarte un poco. No es conveniente que constantemente traduzcas lo que dices, o que cambies entre los dos idiomas. Eeres un modelo para tu hijo, y deberías intentar que sea uno válido. En la realidad, nadie habla dos idiomas a la vez ni repite los mismo en dos lenguas. Conclusión: tu idioma es el español y en tu vida diaria interactuas con tu hijo en español, peor puedes elegir ciertos momentos en los que compartir ciertas actividades con tu hijo en inglés, como por ejemplo, leer un cuento, jugar a un determinado juego, la hora del baño, ir a la compra, lo que prefiráis, pero intenta encontrar un espacio cada día para interactuar en su segundo idioma.
2. “Aún no distingue qué es inglés y qué español”. Ni él ni ningún niño que hable dos o más idiomas sabe el nombre de esos idiomas. Para él son simplemente distintas maneras de decir lo mismo. Lo que es importante que tengas en cuenta es que cuando quieras que tu hijo aprenda dos idiomas de forma simultánea, la mejor manera de hacerlo es de forma natural. Es decir, pedirle que traduzca algo no es una buena manera. ¿Por qué no? Por que por naturaleza utilizamos el idioma para comunicarnos, preguntar algo, conseguir alguna cosa. Al traducir no conseguimos ninguno de los objetivos de la comunicación.
3. “Es una buena idea que los niños asocien el idioma con un tiempo y un espacio determinado”. Esto está muy relacionado con lo que comenté en el punto 1), pero conviene puntualizarlo. El concepto de asociar un idioma con un tiempo y un lugar determinado tiene como finalidad establecer algunas normas para la comunicación y para evitar mezclar varios idiomas al mismo tiempo. Sin embargo, esto no quiere decir que tenga que ser siempre el mimo momento del día (la hora del baño, por ejemplo). Si esa es la regla que seguimos, no sería de mucha ayuda para nuestro hijo, porque solo aprendería vocabulario en inglés sobre el baño, pero nada sobre la comida. La idea es más bien escoger momentos a lo largo del día para hablar en su segunda lengua, pero no tiene que ser simpre con la misma actividad.
Finalmente, te recomendaría echar un vistazo al siguiente enlace (http://www.rif.org/kids/leadingtoreading/es/leadingtoreading.htm). Aquí encontrarás muchas actividades que puedes hacer con tu hijo. Además, si conoces a alguien que hable inglés, sería estupendo que tu hijo pudiera ver que hay otra gente que puede interactuar en ese idioma.
Mucha suerte y no te agobies. Siempre hay muchas oportunidades de aprender. Y ahora, ¡a jugar con tu hijo!
Mariana Lombardo
Mariana Lombardo es licenciada en Fonoaudiología experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados de Madrid. Mariana está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres de SINEWS y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es.
¡Hola!
Mi marido y yo estamos esperando un bebé con mucha ilusión, aunque estamos un tanto preocupados por las circunstancias lingüísticas que lo van a rodear: mi marido es italiano, yo soy francesa y vivimos en España (tenemos previsto enviarlo a una guardería en español tras mi baja maternal). Entre mi marido y yo hablamos en inglés. Ambos queremos hablarle en nuestras respectivas lenguas maternas, pues ni mi italiano ni mi español, ni el francés de mi marido, son lo suficientemente buenos como para cambiar el idioma en el que hablamos entre nosotros. ¿Creéis que oír cuatro idiomas desde el nacimiento y que le hablemos en tres idiomas distintos puede suponer un problema para nuestro hijo? ¿Algún consejo?
¡Muchas gracias!
Aurelie
¡Hola Aurelie!
Antes que nada, ¡enhorabuena! Espero que haya salido todo estupendamente y ¡de seguro tenéis un bebé precioso!
Respecto a la pregunta que nos planteas, decirte que para nada está contraindicado criar a un niño en un ambiente multilingüe. De hecho, ¡cada vez son más las familias multilingües! El secreto reside en la forma en que se lleva a cabo el proyecto y en el esfuerzo que estamos dispuestos a poner en juego.
Pero vamos paso a paso. Siempre decimos que el lenguaje es cultura y, por lo tanto, la lengua está muy ligada al aspecto histórico y afectivo del ser humano. Con esto quiero decir que es perfectamente lógico que, tanto tú como el papá del peque, quieran y se sientan más cómodos hablándole en vuestras respectivas lenguas maternas. Seguramente tenéis más recursos y un repertorio muy muy amplio para dirigiros al niño en italiano y francés.
Lo mismo ocurre con el idioma que utilizáis entre vosotros como pareja. Es decir, si os habéis conocido o habláis desde siempre en inglés, es absolutamente comprensible que, de manera natural y espontánea, os salga este idioma para dirigiros el uno al otro. De hecho, mi recomendación es que la mantengáis, ya que está ligada a vosotros como pareja y es importantísimo cuidar este aspecto.
Ahora bien, en la situación vuestra hay que tener en cuenta un aspecto fundamental. Las lenguas en las que va a interactuar vuestro pequeño serán tres: italiano con papá, francés con mamá y español en la guardería y colegio. La lengua que utilicéis entre mamá y papá será tan solo un modelo diferente que el niño oirá, pero no tendrá la necesidad de utilizarlo, ya que nadie se dirige a él en inglés. Este factor es el que diferencia al inglés de las otras 3.
Si leéis la mayoría de nuestras respuestas a las consultas, decimos que para que un niño adquiera una lengua, es preciso que tenga la necesidad de utilizarla. En vuestro caso, esto no sucederá con el inglés. Tan solo le estáis brindando la posibilidad de escucha pasiva de una cuarta lengua (en caso de que en un futuro la necesite, de seguro se “encenderá alguna mecha” en su cerebro que contribuye a que pueda aprenderla más rápido).
Y no quiero terminar mi respuesta sin recordarte que es muy muy importante el tiempo de estimulación de cada idioma. Por tanto, sería bueno que mamá y papá pudieseis mantener vuestra lengua con el niño en todo momento, ya que, una vez que comience el cole, el estímulo del español será muy fuerte. En definitiva, procurad buscar momentos de disfrute con vuestro niño donde el lenguaje sea una herramienta fundamental, cantando, contando cuentos, jugando con marionetas… ¡A poner en juego la imaginación, papis!
Saludos,
Mariana Lombardo
Mariana Lombardo es licenciada en Fonoaudiología experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados de Madrid. Mariana está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres de SINEWS y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es.
Buenas, estaba leyendo sobre OPOL y llegue a esta pagina, by the way muy interesante. Les cuento, soy argentino casado con una holandesa y viviendo en Holanda; con mis hijos, yo les hablo en castellano, mi mujer les habla en holandés y entre nosotros hablamos en inglés. El tema es que mi hijo más grande, de tres años y medio, me entiende todo cuando le hablo en castellano, pero me contesta en castellano mezclado con holandés, y algunas veces cuando me pregunta algo empieza en holandés hasta que lo corrijo. Va a la guardería tres veces a la semana, donde le hablan 100% en holandés. ¿Cómo puedo hacer para que me hable solo en castellano, tengo que ignorarlo cuando me hable en holandés, o es normal que mezcle idiomas en esta etapas?
Gracias,
Marcos
Estimado Marcos:
Planteas un problema muy-muy-muy común en familias bilingües.
En tu caso, lo primero que es necesario aclarar es que la mezcla es una fase normal e incluso “buena” del desarrollo bilingüe. No es motivo de preocupación en este momento. Con respecto a tu preocupación fundamental, es realmente frecuente que los niños prefieran responder en su idioma más fuerte (normalmente el de la comunidad en la que viven, ya que el desarrollo de esa lengua está mucho más estimulado) al papá o mamá que les habla en otra lengua nativa, por muy bien que la entiendan.
Es por una razón muuuuuuy positiva: tu hijo está aprendiendo a utilizar un instrumento para comunicarse y ha deducido solito dos cosas fundamentales para su objetivo de comunicación:
-Que tú le entiendes perfectamente en holandés, porque ve que hablas con otras personas en esa lengua y que entiendes lo que otros te dicen.
-Que en ocasiones para conseguir que le des algo o que le dejes hacer algo, es más rápido y fácil usar el holandés
El truco de no hacer caso cuando te hable en holandés, puede resultarte útil solo a veces y mientras no abuses de él, más para transmitirle que prefieres ese idioma que porque vayas a conseguir engañarlo. ¡Es pequeñito, pero no tonto!
Entonces, ¿qué hacer? Te diría que lo más importante es ser conscientes de que aunque no siempre te responda en tu lengua materna, está aprendiéndola de una forma mucho más activa (por pasiva que parezca) de lo que lo haría en una clase de idiomas convencional y que con un pequeño empujoncito de “necesidad” puede pasar de no decir casi nada a decirlo todo.
Lo cierto es que no existe un truco fácil e infalible que funcione, pero pueden servir las siguientes estrategias:
-La fundamental es estimular lo más posible el idioma minoritario para que no sea una herramienta que no funciona tan bien como el holandés para lo que tu hijo la necesita (puedes ver otras respuestas de Ask Sinews en las que hablamos de estrategias para estimular un idioma minoritario).
-Es importante también que el niño te vea hablar con otras personas en español estando en Holanda. Así deduce que es el idioma “privilegiado” en el que comunicarse contigo. Por ejemplo, tener conversaciones en Skype con tu familia en las que estéis un ratito los dos hablando con la/el abuela/o y que tú te dirijas a él y a tu madre/padre. En todo caso, que él esté presente mientras hablas con tu familia y pueda intervenir puntualmente.
-Comprar juegos y libros que estén sólo en el idioma que queremos estimular y que estén acordes al desarrollo del lenguaje para que no le frustre la experiencia.
-Viajar con el niño a países de habla hispana donde experimente lo útil que es la herramienta y, de nuevo, pueda ver que ese es tu idioma dominante. Allí será mucho más probable que te hable en español y que continúe haciéndolo a vuestra vuelta. Casi igual de útiles son las visitas de familiares que no entienden otros idiomas
Insisto, lo crucial en esta situación es que no desistas ni te frustres demasiado, lo que parece no estar funcionando puede cambiar de un momento a otro con un estímulo propicio y en todo caso el background lingüístico de tu hijo gracias que tú le hablas en español acumulara un imput tan importante que cuando necesite usar el idioma experimentará una facilidad que no hemos tenido los bilingües tardíos. Lo mismo servirá para el inglés que ha escuchado en casa entre sus papás, probablemente el desarrollo activo de este idioma será menor pero el pasivo es un tesoro que en el momento oportuno demuestra su valor.
Un saludo y ¡suerte con vuestro proyecto de familia trilingüe!
Dra. Orlanda Varela
Psiquiatra infantil en SINEWS Multilingual Therapy Institute
La doctora Orlanda Varela es psiquiatra experimentada en el ámbito infantil y la coordinadora del proyecto formativo para Familias Bilingües de SINEWS Multilingual Therapy Institute en Madrid. SINEWS organiza talleres formativos sobre biligüismo para padres, y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües cuando surge algún problema. Para más información, visita www.sinews.es
Hola:
En primer lugar felicitaros por la página. Es realmente muy interesante y sobre un tema que nos preocupa a todos.
Nuestro caso es el siguiente: ambos somos españoles y vivimos en España. Ambos hablamos muy bien inglés y alemán, ya que hemos ido al colegio alemán desde pequeños y hemos vivido temporadas en Inglaterra.
Con nuestros hijos, de dos y tres años, hablamos español, ya que es nuestra lengua materna. Los dos niños van a la guardería alemana. Ahora nos planteamos contratar una niñera y tenemos dudas entre una alemana o una inglesa. Por un lado una alemana les reforzaría el aprendizaje de este idioma, que es el que hablan en el cole. Por otro lado, como vemos que los niños tienen tanta facilidad para aprender idiomas, pensamos que con una niñera inglesa aprenderían un tercer idioma. ¿Es más conveniente reforzar el alemán, idioma que oyen y hablan en el cole, o sería bueno introducir un tercer idioma? Nosotros podríamos hablar con la niñera tanto en inglés como en alemán.
Muchas gracias.
¡Un saludo!
Manuela
Estimada Manuela:
¡Enhorabuena por vuestro proyecto multilingüe!
Tal y como tú misma lo ves, decirte que ambas opciones tienen ventajas y desventajas, pero ambas comparten un resultado superpositivo, y es que tus hijos van a tener un buen dominio de dos o más lenguas desde muy pequeñitos. Es decir, ambas opciones son fantásticas oportunidades para vuestros niños. Vosotros mismos (que habéis sido escolarizados en alemán) conocéis la potencia que tiene como estímulo el colegio y también sus limitaciones.
Reforzar el alemán con una niñera en casa tendrá las siguientes ventajas:
-Estimular un estilo educativo menos académico en el que se aprendan las expresiones más populares y que distinguen a los bilingües tardíos de los nativos (como por ejemplo saber decir ¡qué guay! o ¡me cachis! en alemán, algo que no suele enseñarse en el cole).
-Conectar al niño no solo con el idioma sino con la cultura. Una persona de Alemania podrá cantarle las canciones infantiles del país, enseñarles los juegos tradicionales (tipo Veo Veo) que son diferentes en cada lugar…
-Poder recurrir a la niñera para ayudar con los deberes si eso fuese necesario y no tuvieséis disponibilidad vosotros para hacerlo.
-Vuestro dominio del idioma es mejor (infiero) que el del inglés, por lo que para el niño oir el diálogo entre vosotros y su nanny va a resultar muy útil y estimulante y va a ayudar a que os indentifique a vosotros como alemanoparlantes y que entienda que a la niñera todo el mundo le habla alemán porque es el idioma en el que ella mejor se comunica.
Introducir el inglés ya como tercera lengua tendría otras ventajas:
-El aprendizaje precoz permite una adaptación fonética mucho mejor y reduce la probabilidad de que hablen el idioma con acento extranjero en el futuro.
-En este momento los niños no viven la introducción con los prejuicios y el estrés que lo harán más adelante. Lo incorporan sin darse cuenta de que están aprendiendo una nueva lengua. Evidentemente, implica un cambio y un esfuerzo, claro, y a veces merece la pena no hacerlo coincidir con otro cambio importante (como empezar cole, tener un hermanito…).
-¡Los niños serían trilingües! Eso sí, siempre y cuando se cuidase todavía más el ofrecer estímulo suficiente en los tres idiomas (al ser tres entre los que hay que repartir hay que tratar de mantener el tiempo de exposición a los tres por encima de dos horas al día).
Dicho esto se trata de medir el esfuerzo (en trabajo y en dinero) que supondría cada opción y también de estudiar las características del desarrollo lingüistico de los niños y de las oportunidades de estimular cada lengua que seréis capaces de llevar a cabo los papás.
Por si en algún momento os resultase útil, recordaros que en SINEWS hacemos consultas de asesoramiento sobre bilingüismo a las familias en las que estudiamos vuestro caso mucho más a fondo, primero a través de un cuestionario que os enviamos por mail y a continuación con una consulta de una hora y media en la que recabamos más información y os planteamos el diseño de un plan personalizado, adecuado a las necesidades de la familia y a las particularidades de cada niño (coste total: 60 Euros). Más información en nuestra web: www.sinews.es
Un abrazo y ¡feliz viaje multilingüe!,
Dra Orlanda Varela
Psiquiatra infantil en SINEWS Multilingual Therapy Institute
La doctora Orlanda Varela es psiquiatra experimentada en el ámbito infantil y la coordinadora del proyecto formativo para Familias Bilingües de SINEWS Multilingual Therapy Institute en Madrid. SINEWS organiza talleres formativos sobre biligüismo para padres, y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües cuando surge algún problema. Para más información, visita www.sinews.es
¡Hola!
Primero felicitaros por el enlace que aparece en El País digital sobre vuestro trabajo, ha sido realmente interesante.
Segundo, contaros un poco mi caso, o mejor dicho, el de mi hijo. Yo soy española y mi marido es inglés. Vivimos en Suecia. Nuestro hijo tiene cuatro años y medio y yo creo que actualmente es basicamente trilingue. Yo siempre hablo con él en español y mi marido siempre en inglés. En casa nos comunicamos en inglés. Mi hijo, evidentemente va a un colegio sueco y allí se comunica en sueco.
Lo interesante es que nunca ha mezclado idiomas y, de hecho, cambia inmediatamente si va a hablar conmigo o con su padre. Otra cosa que creo que está facilitando su aprendizaje es que nosotros no hablamos sueco (entendemos, pero no mucho), por lo tanto el niño sabe que solo se puede comunicar con nosotros en español o en inglés. Cuando viajamos al Reino Unido, habla en inglés con sus familiares pero, aunque yo le hable en inglés por respeto a los que nos están escuchando, él me regaña y me dice que no le hable en inglés, sino en español. Si estamos en España, por supuesto habla en español sin ningún problema. En casa, cuando juega en su habitación, lo suele hacer en sueco y, ocasionalmente, en español, pero casi nunca en inglés.
También hemos notado que comparado con niños de su edad sí tiene algo menos de fluidez o concordancia al hablar, pero asumimos que más que un problema es que el aprendizaje de tres idiomas simultáneamente siempre será algo más lento. Puede que estemos equivocados, no lo sé. Mi preocupación ahora mismo son la lectura y la escritura. Evidentemente, empieza a tomar contacto con las letras en el colegio, y mi pregunta es: ¿deberíamos hacer lo mismo en casa con el español y el inglés? El alfabeto, evidentemente, es el mismo, aparte de las tres letras extras del sueco Å - Ä -Ö, pero la pronunciación es diferente y, claro, no lo va a aprender en el colegio. ¿Cuál es vuestra opinión?, ¿me podríais recomendar algún libro que trate este tema?
Muchas gracias,
Carmen
Querida Carmen,
En primer lugar quiero agradecerte tu interés en nuestro trabajo. Y en segundo lugar decirte que me encantó eso de “me regaña y me dice que no le hable en inglés sino español”. Eso demuestra lo ligado que está el idioma a las relaciones y a lo emocional. ¡Y tu niño lo ha entendido perfectamente!
Ahora pasemos a lo que te interesa. La adquisición de la lecto-escritura.
Desde mi punto de vista, se puede comenzar este proceso de manera simultánea. Es decir, que el niño comience a tener contacto con la forma escrita de las tres lenguas. Esto no quiere decir, por supuesto, que ya comience a leer y escribir o que tengáis que sentaros a “enseñarle” a leer y escribir en español, inglés y sueco. Sino simplemente comenzar a mostrarle formas escritas para que empiece a elaborar hipótesis. Así como se pronuncia diferente, también se escribe diferente en cada lengua.
Un recurso muy útil, y que además en la combinación español-inglés hay muchos, son los cuentos bilingües. Son
estupendos para que los niños pequeños comiencen a diferenciar dibujos de letras a la vez que tienen ambas formas de escritura a la par, con un mismo dibujo que les está ayudando a identificar el significado de los símbolos escritos.
Otra opción son los juegos con tarjetas. Por ejemplo el “memory” o “las parejas”. Aquí, en vez de sólo emparejar los
dibujos, los hay que tienen debajo el nombre escrito. En una tarjeta está en español y en la pareja en inglés. O bien hay parejas en español y otras en ingles. Aquí puedes aprovechar el hecho de que tu niño diferencia e identifica muy bien a cada papá con un idioma. Entonces las parejas que están en inglés le corresponden a papá y
las que están en español a mamá. De esta forma podéis jugar los tres con ambos idiomas bien diferenciados.
En Bilingual Readers puedes encontrar muchísimos recursos de este estilo.
Lo cierto es que hay muchísimas maneras de ir introduciendo de manera simultánea y natural ambas formas escritas.
El proceso es parecido a como aprendería a leer un niño monolingüe. Primero comienza a diferenciar el dibujo de “algo” plasmado en papel que no es dibujo. Luego comienza a diferenciar que ese “algo” es diferente si pertenece al idioma de papá o si pertenece al idioma de mamá. Luego comenzará a “hacer como si lee” y según mire un idioma u otro “dirá” en español o en inglés. Y por último empezará a aplicar las reglas referentes a la lecto-escritura. Tal vez primero de manera mezclada, tal vez aparezcan interferencias de un idioma u otro, pero comenzará a leer y escribir sin darse cuenta.
Así que lo dicho, empezad a introducir la palabra escrita en cuentos o juegos para que vuestro niño comience a diferenciar el código escrito según se trate del sueco, el español o el inglés.
Saludos,
Mariana Lombardo es licenciada en Fonoaudiología experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados de Madrid. Mariana está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres de SINEWS y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es.
Acabo de descubrir vuestra página y me ha parecido muy interesante y útil. Llevo tiempo dándole muchas vueltas al tema del bilingüismo, exactamente desde el momento en que tuve a mi hija Marina, que tiene ahora un año. Mi gran preocupación es que estamos deseosos de que hable desde ya en un segundo idioma por todos los motivos que son sabidos: globalización, escasez de trabajo en España, enriquecimiento cultural, posibilidades de viajar con mayor disfrute y comodidad…
Nuestro problema es que nosotros aprendimos inglés mal: sin conversación, o muy escasa, y demasiada gramática, sin profesores
nativos… No nos vemos capacitados para enseñarle, y nos tememos que la mayoría de colegios que enseñan un segundo idioma sin ser bilingües, no están haciendo nada por mejorar el sistema (soy maestro).
Por otro lado, los colegios bilingües que hay en Valencia (somos de Valencia, no lo había dicho) son caros, sobre todo si queremos tener más hijos y darles a todos las mismas oportunidades. Además, tienen otras desventajas como la lejanía o el estilo educativo.
Mis preguntas son, ¿cómo hacer para que Marina hable en inglés? ¿Películas y dibujos animados?, ¿ahorramos para que cuando sea más mayor haga un curso escolar en el extranjero?, ¿profesor nativo en casa diario o semanal?, ¿dónde encontrar ese profesor ideal?
Muchas gracias por vuestra atención y respuesta.
Un saludo.
Miguel Ángel Mascarell
Hola Miguel Ángel:
Antes que nada voy a animarte a llevar a cabo este proyecto de bilinguismo que quieres construir. Claro que también te diré que no es fácil y supone esfuerzo y dinero. Pero ante todo debe plantearse como un proyecto realista que no suponga un sacrificio tal en la familia que se olviden otras cosas esenciales.
Por suerte, en la actualidad existen muchas formas de introducir otro idioma. Ya no se limita solo a mamá o papá o el cole. Eso sí, siempre hay que tener en cuenta la motivación de nuestros peques para que esa adquisición sea efectiva y natural. Es allí donde está la clave, en la motivación para comunicar e interactuar en un idioma determinado.
Por eso el recurso de las pelis y dibujos puede ser útil si alguno de vosotros se sienta con ella a compartir la actividad y hacer
comentarios sobre la misma. Como te decía antes, la motivación está en la interacción, con lo cual sentarse simplemente a mirar la tele puede estar bien como entretenimiento un rato, pero no para adquirir la lengua.
No sé cuál es vuestro nivel en el inglés, pero muchas veces no importa demasiado hablar con “acento” para hacer las veces de apoyo y refuerzo. Muchas veces, a los papás que no se sienten seguros en el inglés les sirve mucho leer cuentos, ya que no tienen que armar las construcciones gramaticales. Si os veis capaces, podéis comprar un cuento bilingüe y un muñeco que lo “lea” en inglés y ese sea el momento de “hablar/jugar” en otro idioma. Es una actividad compartida con mamá y papá, por lo que es motivadora en sí misma a la vez que introduces el otro idioma.
Pero claro, esto por sí mismo no hará que tu peque sea bilingüe. Por eso será importante que le puedas ofrecer la oportunidad de realizar tareas y actividades con personas con las que solo deba comunicarse en inglés y un tiempo suficiente para que el proceso sea realmente efectivo.
Para los más pequeños, lo que suele dar buenos resultados son los playgroups donde se encuentran padres, niños y/o monitores que solo hablan en inglés y realizan una actividad lúdica. No se trata de “aprender” la lengua, sino de “adquirirla” de manera natural.
Otra opción muy buena por la edad de tu niña es contratar una canguro o alojar a una au pair de habla inglesa (www.soschildcare.com es una página en la que puedes encontrar este tipo de servicios).
Por último, la idea de pasar un tiempo en el extranjero es genial y muy útil. Pero para esto ya habrá tiempo. Ahora puedes comenzar a utilizar estos otros recursos, ya que es ahora cuando Marina podrá adquirir la segunda lengua de manera natural y sin esfuerzo.
Como ves, hay varias opciones para introducir otro idioma. Pero hagas lo que hagas, tienes que tener en cuenta que lo importante es brindarle oportunidades de comunicar y crear la necesidad de hacerlo de manera placentera.
¡Ánimo que se puede!
Mariana Lombardo es licenciada en Fonoaudiología experimentada en el ámbito infantil. Desarrolla su trabajo clínico en SINEWS con familias bilingües de la comunidad de expatriados de Madrid. Mariana está a cargo de los talleres formativos sobre bilingüismo para padres de SINEWS y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües. Para más información, visita www.sinews.es.