Mi marido es español y yo soy de Australia. En casa siempre le hablamos a nuestro hijo en inglés porque pensamos que, viviendo en España, aprenderá español sin mucha dificultad. Empezamos a plantearnos qué será lo mejor cuando tenga edad de ir al colegio (el año que viene). ¿Sería conveniente un colegio extranjero, tipo el británico o el americano? ¿Puede ser perjudicial para él porque se sentirá obligado a corregir a sus compañeros? ¿Sucedería esto en un colegio español?
Queridos papás:
En vuestro caso, por lo que me decís, estáis usando un modelo ONE HOME, ONE LANGUAGE (OHOL): se usa sólo un idioma dentro de la casa con el niño y también los papás entre sí.
Este sistema tiene, en efecto, una gran ventaja y es que consigue mantener el estímulo de la lengua no comunitaria (la que se no habla habitualmente en la comunidad en la que se vive) que habitualmente es la primera en debilitarse y la que más riesgo tiene de desaparecer del lenguaje productivo del niño (algunos niños dejan de usarla con sus papás de habla extranjera por no tener suficiente estímulo lingüístico en el día a día como para sentirse seguros y con las mismas habilidades comunicativas y van prefiriendo cada vez más expresarse en su lengua “fuerte”o dominante).
Estáis en lo cierto con respecto a algo fundamental: el niño va a recibir suficiente input lingüístico de la comunidad como para aprender el español fuera de casa (en el parque, con sus abuelos y primos, en la TV, en las tiendas…). También estáis bien situados con respecto a la siguiente fase: la escolarización es un estímulo lingüístico tan potente que es importante tenerlo en cuenta.Vuestra pregunta expresa las dudas más frecuentes cuando la familia se ha decidido por el modelo OHOL: ¿continuamos primando el idioma no comunitario?, ¿qué espacio dejar al estímulo del español? y ¿qué repercusiones sociales tendría escolarizarle en inglés?, ¿cómo definirá al niño en su pequeño entorno social?
Lo primero que hay que decir es que no hay una única solución “buena” para esta pregunta y que tampoco hay una solución a la que tengamos que comprometernos de forma irreversible.
Siempre pongo un ejemplo muy gráfico para dar respuesta a la primera de las cuestiones: la del equilibrio de los idiomas. A todos los padres nos gustaría que nuestros hijos desarrollasen un bilingüismo lo más equilibrado posible (con un buen dominio de cada uno de los idiomas). Lo que debemos plantearnos es que para conseguir esta meta sólo hay un secreto: diseñar una balanza en la que las necesidades comunicativas de nuestro hijo en uno y otro idioma tengan un peso similar.
Para eso imaginemos una balanza con los platillos uno para el inglés y otro para el español. En cada uno de ellos vamos a poner distintas actividades cotidianas que el niño realiza en uno y otro idioma que son pesas de distinta masa. El peso que les adjudicamos debe depender fundamentalmente de dos variables: el tiempo diario que el niño dedica a esas actividades y de la necesidad de comunicación activa que requieren del niño (ver la TV, salvo programas interactivos, no requiere que el niño hable, sólo es un input pasivo, jugar al fútbol en el patio con los vecinos españoles requiere producción de lenguaje y esa pesa tendrá más importancia si a lo que juegan es al Quién es quién). Cuanto más equilibrio en la balanza, más equilibrado el dominio de cada uno de los idiomas.
Pues bien, el cole es una “superpesa” no sólo porque el niño pasa horas y horas en ese entorno, sino porque define en gran parte sus relaciones sociales con iguales y son éstas el estímulo comunicativo más potente (uno realmente desarrolla un idioma cuando tiene que convencer, negociar, protestar, mostrar confianza… usando esa herramienta de comunicación).
Los coles en los que más del 60% de las clases se desarrollan en la lengua no comunitaria (no estamos hablando, por tanto de los coles “bilingües” de la Comunidad de Madrid, sino de esa minoría: American School, British Council, King’s College, ICS…) son una fantástica oportunidad de preservar ese idioma y su importancia es mayor si se considera el aprendizaje de la lectoescritura, ya que estas habilidades definen, sobretodo más adelante, la dominancia de más registros en esa lengua.
En este momento, vuestro niño tiene un montón de pesas en el plato del inglés. Todavía durante unos años más (casi hasta los cinco años) una de las pesas más importantes es la comunicación con vosotros en casa (actividades repetitivas y un tanto ritualizadas como el baño, la comida. la lectura…); sin embargo, a partir de una determinada edad, en que las actividades extraescolares y con amigos van ganando peso, mantener la parte de la balanza que corresponde al inglés va resultando más y más difícil. Como la admisión en estos colegios es más difícil cuanto mayor es el niño, el problema en general es que aunque ahora no tengamos mucha necesidad de pesas en inglés, la tendremos con 5-7 años y puede que entonces ya hayamos perdido la oportunidad.
Hay que tener en cuenta, de todos modos, que hay otras formas de añadir pesas en los platillos: actividades extraescolares (especialmente cuando son pequeños grupos de juego y después deportes de equipo, como el béisbol), contacto con la comunidad de origen (contáctanos para recursos en Madrid), incluso tener una niñera nativa es otra herramienta posible. Es díficil saber a priori hacia dónde se va a decantar la balanza y qué platillo puede romper el equilibrio, por eso siempre podemos ir cambiando la estrategia sobre la marcha, poner una pesita más de un lado, quitar otra del otro… en función de cómo veamos que va desarrollando el niño cada uno de los idiomas.
La otra importante reflexión es que construir un entorno idiomático de este tipo para nuestro hijo e incluso para nosotros mismos supone convertirnos en una familia diferente, un niño distinto. Esto va a definirnos, queramos o no, va a ser un tema sobre el que opinarán nuestras familias políticas, nuestros vecinos… Hay que asumirlo con naturalidad y con modestia para no crear situaciones en las que el niño pueda sentirse objeto de demasiada atención. Si observamos que el hecho de que su español esté un poco menos desarrollado deteriora su funcionamiento social, siempre podemos hacer algún movimiento de pesas. La verdad es que habrá que ir viendo sobre la marcha.Entre niños no suele suceder la corrección como herramienta porque suelen primar el objetivo de la comunicación sobre las formas (si te entiendo y me entiendes, está bien, si no, cada uno se autocorrige, diciendo las cosas de otra manera o más lento o más alto) y también porque si él corrige el inglés de alguien en las clases, no será difícil que corrijan su español en el recreo o en la clase de español así que aprenderá a modularlo.
Por otro lado, la elección de cole, a mi modo de ver, debería tener en cuenta también otros factores, como en cualquier familia: económico, de comodidad y calidad de vida en el día a día, de acuerdo con las necesidades académicas específicas de nuestro hijo y también los planes de la familia, si pensáis mudaros a otro país o no y en qué plazo… Estoy segura de que ya los consideráis, pero no quería dejar de introducir esta puntualización para todos los papás que se estén planteando una decisión parecida.
Si decidimos superpesa cole en inglés, tendremos que cuidar el español buscando pesitas pero será menos trabajoso viviendo en España que buscar pesas para reforzar el inglés si escogemos superpesa cole español o “bilingüe” con un 30% de inglés (esta opción merecería todo un comentario pero no nos ocupa hoy…). Sin embargo, un buen resultado es posible en cualquiera de las opciones si utilizamos el modelo de la balanza y tratamos de equilibrar.
Ánimo con vuestro proyecto de familia bilingüe! Estáis poniendo mucho de lo más importante: esfuerzo y sensatez.
La doctora Orlanda Varela es psiquiatra experimentada en el ámbito infantil y la coordinadora del proyecto formativo para Familias Bilingües de SINEWS Multilingual Therapy Institute en Madrid. SINEWS organiza talleres formativos sobre biligüismo para padres, y también ofrece consultas logopédicas de asesoramiento personalizado a familias bilingües cuando surge algún problema. Para más información, visita www.sinews.es.