
imagen: put the camera down, daddy (vía flickr)
Un reciente post en TinyEye.com, un interesante blog de Marnee Brick, especialista en el lenguaje, me llamó la atención. En un principio, el artículo fue escrito para ayudar a los padres a sacar el máximo provecho a la Red en beneficio de los niños, pero las técnicas de estimulación del lenguaje que incluye pueden aplicarse a cualquier actividad comprtida entre padres e hijos. Por supuesto, también suponen un buen consejo para sacar el máximo partido a la lectura compartida con tus lectores bilingües favoritos. Aquí resaltamos lo que me resultó más interesante:
- Espera y observa: Observa a tu hijo para ver qué mira, entonces dale un nombre (por ejemplo, ¡piedra!, ¡ves una piedra!).
- Describe: Sé el comentarista que de vez en cuando suelta un” ¡Hala!”, “¡Eso es un perro grande!”, “¡Has elegido verde!”. Si persistes en tus comentarios, puede que tu hijo empiece a realizar comentarios del mismo estilo sobre imágenes o acciones automáticamente. Por ejemplo, si cada vez que el cohete vuela dices “¡1, 2, 3, arriba!” o “¡adelante!”, puede que tu hijo empiece a hacer lo mismo. (Nota de Bilingual Readers: los libros bilingües son una extraordinaria herramienta para hacer hincapé en lo que comentas en ambos idiomas. Una de las muchas razones por las que leer la misma historia a tu hijo una y otra vez).
- Silencio: No es necesario hablar de continuo, deja “espacio” para que tu hijo haga comentarios, para que procese la información, o simplemente para que disfrute. Está aprendiendo a hacer. (Nota de Bilingual Readers: este es un gran consejo para libros con etiquetas u otras herramientas interactivas, pero también puede aplicarse a libros tradicionales. Dale a tu hijo un respiro para asimilar toda la información de cada página antes de pasar a la siguiente, y permítele que pase la página él mismo cuando esté preparado).
- Copia y mejora: Para desarrollar el lenguaje, imita lo que diga tu hijo. (Si dice CATO, di GATO). Posteriormente, da un paso más y añade una palabra: GATO ENORME.
- Repite 3 veces: Si estás aprendiendo un idioma, necesitas escuchar una palabra varias veces hasta que la entiendes y sabes lo que representa. Recuerda este hecho cuando nombres objetos e imágenes. Por ejemplo, si la imagen corresponde a un autobús, puedes decir “Autobús, autobús, autobús, ¡hola autobús!”. (Nota de Bilingual Readers: esto es incluso más importante cuando un niño está aprendiendo dos idiomas. ¡Repite, repite y repite!).
- Comodín: Aprovecha estas actividades como una oportunidad para aprender palabras que te serán útiles: hola, adiós, ayuda, otra vez, más, hecho, sí, no, mi turno, por favor, gracias…
Cuéntanos cuál de estas técnicas te resulta más útil, y si quieres, ¡envíanos tus propios trucos!
Category : general | Blog