En este blog escribimos con frecuencia sobre lo beneficioso que resulta leer en voz alta a los niños, pero aún no hemos tratado sobre lo importante que es animar a los niños a que sean ellos mismos quienes escriban. De hecho, aprender a reconocer y escribir las letras es un paso fundamental en el proceso de aprendizaje del idioma. Según un estupendo artículo escrito por nuestros amigos de Reading is Fundamental para el Children’s Book Review: “Para los niños muy pequeños, sus garabatos tienen sentido, y garabatear les ayuda a desarrollar las habilidades lingüísticas que les permitirán aprender a leer. Animar a los niños a dibujar y garabatear sus propias historias hará que aprendan a escribir con más facilidad, mejor y con más seguridad una vez que vayan al colegio”.
Reservar algo de tiempo libre para escribir con tu hijo es otra forma de desarrollar de forma temprana su alfabetización, y será muy útil cuando llegue el momento de que aprenda a leer. También resulta una excelente manera de enseñarle a comunicarse de forma escrita en los dos idiomas. Sus intentos pueden parecerte motivo de mofa, pero para tu hijo es su primer intento de expresar de forma escrita las palabras que oye. Incluso para los más jóvenes puede ser provechoso pasar un rato en compañía de un folio y unos cuantos lápices de colores, así que asegúrate de tener siempre en casa “reservas” de ambas cosas. A continuación dejamos algunos consejos de RIF sobre cómo ponerse manos a la obra:
*Mires donde mires. Ayuda a tu hijo a darse cuenta de todas las cosas escritas que lo rodean. Leed en voz alta las señales de stop, los letreros de vuestras tiendas o restaurantes favoritos , la S de la capa de Superman y otras palabras escritas que os encontréis diariamente.
*Representa un papel. Con un rotulador y una libreta, los pequeños doctores pueden garabatear sus recetas y los camareros apuntar los pedidos. Las posibilidades para jugar a representar un papel son infinitas: menús de restaurante, letreros de tiendas, etiquetas de precios, entradas para un espectaculo o billetesde tren… Puede que algunos niños pidan ayuda para escribir las palabras reales; en cambio, otros estarán satisfechos con sus propios garabatos.
*Correos. Con papel, sobres y tarjetas improvisa una oficina de correos. Guarda pegatinas y sellos de tus cartas para poder reutilizarlos en el juego (¡la basura de un padre es el tesoro de un niño!). Responde con diligencia a las cartas qeu te lleguen.
*El dictado. Conviértete en el secretario de tu hijo y toma nota palabra a palabra de las historias que cuente. Estas historias pueden ser releídas una y otra vez. Cuando le preguntas sobre uno de sus dibujos, apunta la respuesta de tu hijo para utilizarla como título.
Incorporar escritura y lectura como parte del tiempo de juego es una de las maneras más fáciles y divertidas de ayudar a tu hijo a desarrollar su lenguaje, así que no olvides introducir este tipo de juegos en los dos idiomas de tu hijo de forma diaria.
En uno de nuestros primeros artículos, Leer en voz alta a los niños: ¿Cuál es el problema?, comentamos lo importante que es que los padres consideren (y lleven a cabo) su tiempo de lectura con sus hijos como una prioridad. Hoy vamos a compartir algunos trucos más para que puedas ayudar a tus hijos a desarrollar sus habilidades prelectoras y lingüísticas, por si aún no estás convencido. Algunas de estas habilidades son tan obvias que esfácil pasarlas por alto, pero dominarlas es esencial para aprender a leer.
*Los libros desarrollan las habilidaes motoras. La lectura compartida entre padres e hijos ayuda a los niños a aprender la manera correcta de sostener un libro y pasar las páginas. Muchos libros infantiles están especialmente diseñados con etiquetas para facilitar a tu hijo el desarrollo de sus habilidades motoras.
*Leer en voz alta a los niños les ayuda a leer de izquierda a derecha (o de derecha a izquierda si lees a tu hijo en árabe o hebreo) y de arriba abajo. Esto nos parece obvio a los lectores experimentados, pero si nunca antes has visto un objeto parecido a un libro, seguro que tampoco sabrías por dónde empezar. Recientemente leí un artículo de una experta en lectura sobre este tema en el blog Chronicles of a Babywise Mom. Susanne proponía algunas excelentes ideas para reforzar el hechio de que bleamos de un extremo a otro: “Puedes crear un divertido puntero para que esta actividad resulte más entretenida. Puedes usar una cuchara mágica, o cualquier otro objeto que le parezca divertido a tu hijo. También un dedo pintado a modo de títere puede funcionar muy bien. Haz que sea divertido. Sigue adelante con la lectura mientras señalas las palabras”.
*Los libros refuerzan la unión entre el idioma y las palabras escritas en una página. Desde los ocho meses de edad, los niños comienzan a realizar asociaciones entre objetos y palabras, así que más o menos cuando lleguen a esa edad deberían empezar a entender que lo que lees se corresponde con las palabras escritas en sus libros de cuentos. Esta habilidad se refuerza especialmente si lees los mismos libros una y otra vez, lo que permite a los niños asociar las palabras que salen de tu boca y las palabras escritas en la página.
*Leer enseña ritmo y rima. Muchos estudios muestran que los niños expuestos al ritmo y a la rima llevan ventaja cuando llega el momento de aprender a leer y deletrear. Hay una razón por la que los libros del doctor Seuss se han convertido en un clásico. Además de por las estupendas historias e ilustraciones, el ritmo y la rima de estos textos son particularmente estimulantes para los niños que empiezan a desarrollar sus habilidades lingüísticas.
*Los libros ayudan a los niños a descubrir el mundo que los rodea. La mayoría de nosotros no vive en la selva, así que un libro sobre animales de la selva es una buena manera de introducir este concepto a tus hijos. Los libros de ficción también ayudan a desarrollar la imaginación del niño y su habilidad para contar historias.
Por supuesto, estos sólo son algunos de los muchísimas ventajas de leer a tus hijos y con ellos diariamente. Simplemente 15 ó 20 minutos al díabastan para desarrollar estas habilidades y, sobre todo, un amor por la lectura que durará para siempre. ¡Feliz lectura!
Ya hemos comentado más de una vez que leer a tus hijos y con ellos es una gran ayuda para el desarrollo de sus habilidades lingüísticas. Sin embargo, no todos los niños son ratones de biblioteca, y algunos van a necesitar un creativo empujoncito de sus padres para ayudarles a descubrir el placer de la lectura. Si tu hijo no está tan loco por los libros como a ti te gustaría, ¡no desesperes! Aquí te proponemos algunas ideas para que crees tu propia estrategia:
Deja que tu hijo escoja los libros que leeréis juntos. Tú tienes tus propias preferencias, ¿por qué tus hijos iban a ser distintos? Puede que un libro sobre princesas te parezca ideal, pero si a tu hija le gustan el fútbol o los piratas, ¿por qué no elegir un libro de ese tema? Al leer libros que le interesen, le animas a profundizar en sus aficiones, ¡a la vez que desarrolla su amor por la lectura!
Utiliza los libros como base para jugar con tus hijos. Recientemente, Susan Stephenson, en The Book Chook, escribió un fantástico artículo sobre el desarrollo de la imaginación basado en juegos procedentes de los libros. En él aconseja a padres y niños “leer un cuento juntos y después idear un juego sobre el propio cuento. Si es tu juego, elegirás los mejores personajes, como el de jefe de los piratas o la pérfida bruja. Involucra a tus hijos haciéndoles preguntas, o pidiéndoles que añadan capítulos a la obra… Una vez que propongan sus ocurrencias, retírate discretamente hasta que todo lo que tengas que hacer sea intervenir con una desagradable risita, o guardándote el tesoro con los pies hacia arriba…”. Hacer de la lectura un juego es una valiosísima manera de interactuar con tus hijos y desarrollar su imaginación.
Aprovecha tu biblioteca más cercana. Puede que muchos de los que estáis leyendo esto no hayáis puesto un pie en una biblioteca pública en mucho tiempo, así que os sorprenderá saber la cantidad de actividades para niños que pueden ofrecer. Muchas bibliotecas han decorado especialmente la sección infantil, y en no pocas actúan cuentacuentos o se desarrollan talleres de manualidades para niños. Además de ser un gran recurso de actividades gratuitas para niños, también puedes echar un vistazo a la gran variedad de libros que te puedes llevar a casa (hasta el momento de devolverlos). Incluso muchas bibliotecas cuentan con una sección de libros infantiles bilingües y cuantacuentos bilingües, así que ¿por qué no darle una oportunidad a tu biblioteca?
Busca materiales de lectura en otras fuentes. Sin duda, nos encantan los libros infantiles tradicionales, pero no todos los materiales de lectura tienen por qué tener forma de libro. Busca divertidas tarjetas, juegos de palabras y kits de alfabetización temprana, y diviértete jugando con tus hijos. (En octubre publicaremos un kit, Easy Alphabet!/¡Abecedario fácil!, que es perfecto para este tipo de actividades). Además hay gran cantidad de páginas de alfabetización temprana (pincha aquí y aquí para ver algunas opciones bilingües), que ayudan en la alfabetización temprana y al mismo tiempo hacen que los niños se familiaricen con las nuevas tecnologías. Que no te preocupe probar cosas nuevas, así los niños verán que leer forma parte de diferentes aspectos del día a día.
Con un poco de paciencia, creatividad y probando cosas nuevas, hasta el lector más reacio puede convertirse en un enamorado de los libros.
No entiendo cómo pudimos olvidarnos de estas páginas con recursos gratuitos sobre alfabetización en nuestro anterior post, pero cuando Carol Rasco (podéis seguirla en Twitter @RascofromRIF), de Reading Is Fundamental, nos hizo llegar algunos enlaces, nos impresionó la cantidad de recursos de su web disponibles en inglés y español. Lo primero que nos sorprendió (y maravilló) fue el hecho de que la presidenta y directora de RIF se tomó la molestia de enviarnos una nota para informarnos de las iniciativas que están llevando a cabo para promocionar la alfabetización temprana en inglés y español. Después de leer más sobre la rica historia de RIF, es impresionante ver el compromiso personal de su equipo, que se preocupa por dar a conocer sus recursos.
La web Semillitas de aprendizaje ofrece juegos en línea, cuentos y otras actividades apropiados para niños de cero a cinco años. La web bilingüe Let’s Read as a Family/Leamos en familia también tiene pares de imágenes bilingües, libros para pintar e incluso recetas multiculturales para que las disfruten las familias. Además encontramos divertidas actividades para adultos, con instrucciones en vídeo sobre cómo fabricar tu libro. El concepto es simple, pero es una gran idea y funciona perfectamente con textos bilingües:
Instrucciones:
1. Recopila tus materiales.
2. Recorta algunos de ellos para tu libro utilizando los materiales que has recopilado.
3. Pega los recortes en el papel de tres agujeros.
4. Etiqueta cada página. Por ejemplo, si has creado una página con una esquina de pana rosa, escribe “Esquina rosa” en la página.
5. Crea un título para la página.
6. Inserta el cordón por los agujeros de las páginas para crear un libro.
7. Lee el libro a tu hijo.
Por supuesto, estas y otras webs las hemos añadido a la creciente lista de actividades recomendades en línea, que se pueden encontrar en la página de Recursos de Bilingual Readers, en la sección Just for Kids!. ¡Que te diviertas!
Ayer nos hizo mucha ilusión encontrar dos estupendas webs repletas de actividades gratuitas para que los padres puedan ayudar a sus hijos a desarrollar su capacidad de lectura. Ambas páginas están en inglés y español (¡y una de ellas también en francés y alemán!), y también ambas son totalmente gratuitas.
La primera de ellas, Paquete de lectura, es una iniciativa del Departamento de Educación de Estados Unidos. Bajo el lema “Vínculo entre la Escuela y el Hogar”, la página ofrece cuatro kits de lectura de niveles diferentes para guardería, primero, segundo y tercer grado. Según la web, los kits School-Home Links Reading Kits son “una colección de actividades diseñadas según investigaciones para ayudar a las familias a potenciar las habilidades lecto-escritoras que sus hijos aprenden en la escuela”.
Me parece una idea excelente, y me encanta el hecho de que el programa incluye un acuerdo entre padres y escuela para que sus hijos lean en inglés y español. La lectura compartida entre padres e hijos es una de las claves para una temprana alfabetización, así que cualquier actividad que persiga este objetivo es muy demandada. Por supuesto, los kits se distribuyen en las escuelas de Estados Unidos, pero las actividades son aprovechables por cualquier niño que esté aprendiendo a leer en inglés y español.
La segunda web, ReadToday.net (vía Reading Tub), el Literacy Center Education Network, una organización sin ánimo, cuenta con actividades en inglés, español, francés y alemán. La página está llena de hojas coloreables para practicar las letras, los números, los colores, las formas y palabras básicas. ReadToday.net plantea la cuestión principal para las familias bilingües: “¿Qué pasaría si todos y cada uno de los padres tuvieran las herramientas para enseñar a sus hijos a leer en un ambiente agradable y propicio? Esto no sólo supondría para los niños un buen inicio en la vida, sino que además les permitiría dominar conocimientos básicos en un idioma antes de que intentasen aprender un segundo idioma”.
¿Qué pasaría si todos los niños bilingües tuvieran la ventaja de realizar lecturas compartidas con sus padres en dos idiomas antes de empezar la escuela? En Bilingual Readers nuestro propósito es proveer a los padres de los recursos necesarios para hacer esto posible. A partir de octubre ofreceremos libros bilingües en inglés/español, juegos y otras actividades para que padres y sus hijos de cero a seis años los disfruten juntos. Mientras tanto, atento a nuevos artículos sobre el tema y ¡a seguir leyendo!