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8
Nov

Hacía un tiempo que no publicábamos algún nuevo caso en nuestra sección Historias reales, vidas reales, pero eso no quiere decir que no nos hayamos entrevistado con un montón de familias bilingües. Mientras preparábamos la versión en español del libro de Barbara Zurer Pearson sobre cómo criar un hijo de forma bilingüe, Consigue que tu hijo sea bilingüe, conocimos las experiencias de gran cantidad de familias. En el libro se pueden encontrar extractos de esas conversaciones, pero pensamos que sería buena idea compartir en el blog una versión no reducida. Para empezar, comenzamos la historia de Isabel Gay.

Isabel fue criada por sus padres en inglés y español tanto en Inglaterra como en España. Muchas de nuestras entrevistas previas se centraban en la experiencia de los padres que hacen todo lo que está en sus manos para ayudar a sus hijos a ser bilingües. Sin embargo, en este caso hemos querido centrarnos en la experiencia de una niña bilingüe, ahora ya adulta, para conocer cómo se sintió al ser criada de forma bilingüe.

Cuéntanos cómo fue tu experiencia al crecer en un hogar bilingüe.

-Llegué a ser bilingüe sin darme cuenta… de forma muy natural. Mi madre es española y mi padre es inglés. Vivíamos en Inglaterra y cada uno me hablaba en un idioma. No creo que se lo planteasen con una fórmula concreta, sino que me hablaban de la forma que más natural les salía. Yo entendía perfectamente el castellano y aunque cuando era más pequeñita (3-4 años) hablaba castellano con acento inglés, fue desapareciendo con el tiempo y cuanto más lo practicaba. Cuando visitaba a mis abuelos en España en verano volvía hablando perfecto, lo cual con el tiempo me ha hecho ver que el constante contacto con ambos idiomas es fundamental. A los nueve años mis padres se mudaron a España, y continuamos con el mismo método, cada uno en un idioma y entre ellos mezclaban, a veces mi madre hablaba castellano y mi padre le contestaba en inglés… bastante mezcla siempre.

¿Siempre te divirtió hablar dos idiomas, o hubo ocasiones en las que te sentiste rara, diferente?

-Tanto en Inglaterra como en España, quisiera o no, era diferente, no de una forma mala ni me sentí nunca marginada, sino especial. Sabía que cuando hablaba con mi madre en español delante de otras personas nadie me entendía, y cuando en España hablaba inglés con mi padre me gustaba porque los demás te miraban extrañados. Entendía conversaciones de otros incluso si hablaban de mí en inglés, ya que yo no aparento ser inglesa, lo cual me divertía mucho porque les contestaba en inglés ¡y se quedaban bastante cortados! En el colegio siempre me hacían preguntas o me pedían que dijese algo en el otro idioma, cosas típicas que se hacen cuando se desconoce el mundo de otro, pero a mi nunca me molestó. Sin embargo, a mi hermano, cuatro años más joven que yo, sí le molestaba y le daba mucha vergüenza, intentaba pronunciar con poco acento inglés para no llamar la atención por ejemplo. De ahí que su inglés no haya evolucionado tanto como el mío, ya que cuando vio que lo perdía cada vez le daba más vergüenza e intentaba evitar hablar. En nuestra experiencia, la personalidad de cada uno también ha influido mucho en el hecho de mantener el bilingüismo; de todas formas, ahora mi hermano, aunque lo hable menos, entiende todo perfecto, pero no es bilingüe como lo puedo ser yo.

Aparte de hablar dos idiomas en casa, ¿qué otras cosas hacían tus padres para ayudarte a mantener y desarrollar ambos idiomas?

-Lo más útil creo que ha sido siempre mantener muy vivo el idioma y la cultura inglesa en casa. Aunque vivíamos en España, las comidas de Navidad siempre tenían su pavo, sus yorkshire puddings ¡o caulliflower cheese! Sus Christmas crackers o Papá Noel cuando de pequeña en el colegio los demás celebraban los Reyes. Desayunamos té o beans on toast ¡y nos encanta el marmite! Han hecho que costumbres no se pierdan y que la cultura inglesa esté sin darnos cuenta muy dentro de nosotros lo cual ha hecho que aceptemos el idioma de forma natural y sea parte de nuestra vida, de nuestras costumbres y de nuestra familia. Todos los veranos me enviaban a Londres a estar con mis tíos por lo menos dos semanas, yo pensaba que eran vacaciones para estar con mis primos, pero también era una forma buenísima de reciclar y practicar inglés. Cuando llegó la hora de la universidad me dieron también la opción de estudiar en el Reino Unido… ¡y lo acepté!

¿Crees que hay algo que tus padres pudieron hacer de forma diferente?

-No sé si pudieron hacer algo más porque realmente tuve mucho contacto. En el caso de mi hermano, por ejemplo,
podían haberle obligado un poco más a salir, ya que él no quiso ir tanto como yo a Inglaterra y creo que hubiera sido muy bueno para él y su confianza con el inglés. Nos ponían vídeos de dibujos en inglés y en el coche cintas de cuentos, y en la medida de lo posible y de los medios tecnológicos que había entonces, creo que lo hicieron bien. Sin presionarnos y muy natural. Mi padre me ponía ejercicios en inglés o hacíamos juegos de asociación de palabras, me hacía buscar en el diccionario palabras que no sabía… pero siempre sin ser una obligación y de poco en poco haciendo que fuese yo la que quisiese más.

Teniendo en cuenta tu experiencia, ¿criarías a tus hijos de forma bilingüe?

-Si tengo hijos, tengo muy claro que serán como yo. Siempre he pensado que el regalo más preciado que me dieron mis padres ha sido el de ser bilingüe ya que me ha facilitado la vida de una forma increíble. A la hora de relacionarme, a la hora de destacar entre otros y el haber podido conseguir trabajos más facilmente. Daba igual adonde iba yo era de las pocas que podía relacionarse perfectamente, ¡siempre había alguien que hablase inglés o español! Creo que hoy en día hay muchas más facilidades para que los niños no pierdan el idioma, además de los colegios bilingües o incluso trilingües, todos los programas de la tele se pueden poner en versión original, mientras van en el coche pueden ver películas en otros idiomas, hay más programas de estudio en el extranjero, más variedad de libros bilingües o facilidad de comprar publicaciones en otros idiomas en tu país. Conozco a padres que son cada uno de un sitio y no ven la importancia que tiene hablarles desde que nacen, piensan que de mayores ya se engancharán, pero lo que no se dan cuenta es que cuando antes empiecen a familiarizarse con los sonidos o se acostumbren a dirigirse a uno y a otro en un idioma, mejor, con más edad empiezan las vergüenzas, la rebeldía y es más complicado cambiar costumbres.

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7
Jan

image credit: reading in the flowers, via flickr

imagen: reading in the flowers, vía flickr

Como muchos ya sabéis, en Bilingual Readers nos encanta conocer a familias bilingües de todo el mundo y escuchar sus experencias. De hecho, empezamos la sección “Historias reales, vidas reales” de nuestro blog con la intención de crear un espacio dpnde las familias bilingües pudiesen compartir las ventajas y los inconvenientes de sus hogares bilingües. Hoy tenemos la gran suerte de contar con el testimonio de Kate, una madre estadounidense de tres niños que vive en Madrid. Además, Kate acaba de terminar su formación para ser profesora de inglés en Madrid, así que su opinión sobre el sistema de colegios bilingües de esta ciudad resulta especialmente interesante. ¡Esperamos que disfrutéis de sus respuestas tanto como nosotros!

Cuéntanos brevemente sobre tu familia bilingüe.
Yo soy estadounidense, y mi marido, español. Llevo aquí once años. Tenemos tres hijos; los dos mayores de siete y cinco años, y el pequeño cumplirá 2 en febrero. En general, mi marido y yo hablamos español entre nosotros. Nuestro hijos mayores son bilingües, y el más pequeño apenas habla, ¡aunque domina la comunicación no verbal!

¿Por qué decidisteis criar a vuestros hijos en dos idiomas?
Parecía la única opción posible, ya que queríamos que pudieran comunicarse con las dos familias y formar parte de ambas culturas.

¿Planeasteis previamente cómo hacerlo o surgió de forma natural?
Antes de tener a hijos, investigué un poco y encontré el método OPOL (One Parent One Language), que me pareció el más lógico. Cada uno de nosotros les habla a nuestros hijos en su lengua materna.

¿Seguisteis vuestro plan al pie de la letra o tuvisteis que ir adaptándolo según las necesidades familiares?
Lo hemos seguido bastante a rajatabla.

El hecho de hablar dos idiomas, ¿cómo os ha afectado como familia?
Yo hablo español con fluidez, y mi marido se maneja bien con el inglés, así que nunca hemos tenido el problema de no entender lo que el otro les decía a los niños. Mis suegros están acostumbrados a que les hable a los niños en inglés, incluso delante de ellos, y de hecho piensan que es una gran ventaja que los niños sean bilingües (mis padres también opinan así). Ahora mismo no se me ocurre nada que pueda haber sido un problema o un reto en ese aspecto.

¿En qué idioma prefieren hablar tus hijos entre sí? Como hermano mayor, ¿qué papel ha jugado tu hijo mayor en el desarrollo del lenguaje de tus hijos menores?
Esta es una pregunta muy interesante. Utilizan ambos idiomas para comunicarse entre sí, según las circunstancias. Habitualmente les oigo hablar en inglés, pero creo que cuando están con su padre tienden a usar más el español entre ellos. Sin embargo, hablan con tanta fluidez que no les resulta un problema cambiar de un idioma a otro cuando la situación lo requiere. En lo que concierne a la influencia de mi hijo mayor, solamente se llevan una diferencia de dos años, y el mediano es más hablador, así que creo que la influencia es bidireccional. Cuando el mediano estaba aprendiendo a hablar, casi siempre estaban conmigo, y yo le animaba al mayor a hablarle a su hermano en inglés, así que tal vez empezar de esa manera ha condicionado la situación actual. Pero como dije, cambian de un idioma a otro sin ningún problema.

En vuestro hogar, ¿qué importancia ha tenido la lectura? ¿Con qué frecuencia y en qué idioma les lees a tus hijos?
Leemos muchísimo, y tenemos libros por todas partes. La mayoría de los libros de los niños están en inglés, pero también tenemos algunos en español. Yo solo les leo a los niños en inglés; si es un libro en español, lo voy traduciendo sobre la marcha, aunque prefiero leer los libros en su idioma original. A veces mi marido les lee en inglés. Él es quien se ha encargado de que aprendieran a leer (el niño de cinco años está ahora mismo en el proceso, y tiene que leer en voz alta todos los días. Aunque el mayor puede leer solo, todavía intento leer con ellos cada día. Últimamente estamos con Magic Treehouse, de Mary Pope Osborne, y la serie Secrets of Droon, de Tony Abbot. Para mí, leerles libros ha sido una forma de compartir con ellos los libros que me fascinaban cuando era pequeña, y también ha servido para darles a conocer algo de la cultura amerciana, puesto que vivimos en España. Además, se quedan con palabras y expresiones que oyen en los libros, lo cual al principio me sorprendió (también le spasa con la tele y los dvd).

¿Cuál fue tu estrategia a la hora de enseñar a leer a tu hijo mayor? ¿Te centraste en un idioma o le enseñaste a leer en ambos idiomas a la vez?
Empezamos por las típicas actividades prelectoras (comentábamos los sonidos de las palabras, la rima, las letras, etc.) siempre que podíamos, con libros, las señales, o cualquier cosa. Lo hacíamos de manera natural, desde que era un bebé, como un juego, no como una enseñanza premeditada. Cuando tenía cinco años y estaba aprendiendo a leer (en español) en la escuela, trabajaba muy duro para conseguirlo, así que decidimos no forzarle con el inglés. En su momento pensamos que al saber leer en español, le resultaría sencillo leer en inglés. Y así fue, una vez que aprendió a leer bien en español, automáticamente trasladó esa habilidad al inglés, y comenzó a leer en inglés más o menos al mimso timepo. Creo que, en parte, el éxito se debió a que tenía una sólida base para identificar los sonidos de las letras (también veía Barrio Sésamo, Between the Lions y jugaba al Super Why en el ordenador, etc.) y un variado vocabulario en inglés, gracias a lo mucho que le leíamos (y, por supuesto, a los vídeos y a los dvd en inglés). Dado que conocía gran cantidad de palabras en inglés, fue más sencillo para él reconocerlas, incluso cuando al deletrearlas no casaban con los respectivos sonidos.

Creo que tus hijos van a uno de los colegios bilingües públicos en Madrid. ¿Ha sido una experiencia positiva?
De hecho, van a un colegio concertado bilingüe, pero ha resultado una buena experiencia. Dado que ya son bilingües, no puedo decir que estén aprendiendo mucho inglés que no supieran, pero les ayuda a reforzarlo. El de cinco años tiene la mitad del día en inglés, y el mayor da inglés como asignatura y tiene las clases de Ciencias y Arte también en inglés. En Ciencias leen bastantes textos y dan bastante contenido en inglés. Para un niño bilingüe, esto supone una gran ventaja.

Acabo de terminar mi titulación en España (como profesora de inglés) y he trabajado como profesora en un colegio bilingüe, y lo cierto es que el programa era muy completo. Para tomar parte, los profesores deben tener un muy buen nivel de inglés, y en general quedé muy impresionada con el prgrama. un inconveniente sucede con los alumnos que ya tienen problemas, pues tener que dar las asignaturas en inglés (como Ciencias y Arte) no facilita las cosas. Si los padres quieren que sus hijos vayan a un colegio bilingüe, deben comprometerse y estar al tanto de cómo le va a su hijo, y puede que deban contratar alguna clase particular en inglés, para que su hijo no vaya a remolque.

¿Darías algún consejo a las familias que se estén planteando criar a sus hijos de forma bilingüe?
La verdad es que me parece muy positivo poder compartir experiencias con otras familias bilingües. Yo lo he hecho a través de un grupo en Internet, y es estupendo leer los consejos o que te animaen otros en tu misma situación. También es interesante informarse sobre los distintos métodos y escoger el que se ajuste mejor a nuestra circunstancia, y planear por anticipado para poder sortear posibles problemas. Y sobre todo, seguir adelante. Ser bilingüe no solo le proporciona a tu hijo una gran ventaja, sino que además les hace estar conectados con sus dos herencias cultuales.

¿Quieres compartir tus experiencias con nosotros? Envíanos un mail info@bilingualreaders.com y nos pondremos en contacto contigo.

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24
Nov

image credit: reading time, via flickr

imagen: reading time, vía flickr

Los habituales de este blog sabéis que nos gusta entrevistar a familias bilingües para mostrar sus dificultades y sus logros, pues creemos que podemos aprender mucho unos de otros. Como editores bilingües, tenemos la oportunidad de conocer a gente muy interesante, y con frecuencia compartimos sus historias y vivencias con otras personas que puedan estar pasando por la misma situación. Así que cuando leí un post de la escritora Jeannette Cook en el blog ceci n’est pas un cuisine sobre cómo su hija de nueve años se convirtió en una ávida lectora en inglés, la curiosidad me empujó a averiguar más sobre su familia bilingüe.

Me impresionó especialmente el siguiente párrafo del testimonio de Jeannette: “Sin embargo, debo reconocer que al criar hijos bilingües, sobre todo cuando al colegio en un idioma que no es el tuyo, el orgullo que sientes queda atemperado por un sentimiento agridulce al pensar que se están perdiendo algo que tú disfrutaste y que pensaste que compartiríais. Me refiero, en concreto, creo, a los libros y a leer en inglés. Y más en concreto, a leer libros infantiles en inglés… Me da verdadera lástima cuando veo a la hermana mayor de Clover leer traducciones de cuentos infantiles clásicos. Por supuesto, ella lee más rápido y mejor en francés, y me alegro de que le guste leer, así que no le obligaré a leer la versión original… Sin embargo, me pregunto si no le entusiasmaron los libros de Laura Ingalls Wilder porque los leyó traducidos. Me gustaría, con el tiempo, que descubriese la enorme riqueza de la literatura anglosajona: Dickens, Jane Austen y El guardián entre el centeno. Me gustaría que atravesase una fase Hemingway y otra E. E. Cummings, e incluso, si siguen disponibles, una fase Judy Blume”.

Seguro que muchas familias bilingües han tenido parecidos sentimientos sobre el hecho de que sus hijos se perdieran parte de ese legado cultural y lingüístico. Dejé un comentario en el blog, y Jeannette fue muy generosa e incluso respondió a unas cuantas preguntas sobre sus lectores bilingües.

La historia de Jeannette contada por ella misma:

Soy estadounidense, y mi ex marido, el padre de mis hijas, es inglés. Así que en casa hay dos variedades de inglés. Sin embargo, estamos criando a nuestras hijas de forma bilingüe porque decidimos enviarlas a una escuela belga de la zona. Teniendo en cuenta que vivimos en Bruselas, nuestras hijas crecen rodeadas de francés.

Si estás interesado en el bilingüismo, o en el multilingüismo, Bruselas es un lugar fascinante. Gracias a que las insitituciones europeas se encuentran allí, hay gente de toda Europa, lo que da como resultado una gran variedad de bilingüismos: madre y padre con idiomas distintos; madre y padre con el mismo idioma, pero que viven en un país con un idioma distinto; madre y padre con idiomas distintos E idiomas distintos del lugar en el que viven. Todo esto sin contar con la “batalla” lingüísitica entre el francés y el flamenco dentro de la propia Bélgica. Oficialmente, Bruselas es bilingüe, pero los dos idiomas no solo establecen divisiones geográficas, sino también socioeconómicas. ¡Hay mucha marejada lingüística por aquí!

Tengo un nivel medio de francés, pero no lo hablo con soltura. Cuando eran muy pequeñas, antes de ir a la escuela, normalmente leía a mis hijas en inglés, pero cuando cumplieron seis o siete años, no les forcé con el inglés poque quería que tuvieran una base sólida en francés, que es el idioma de la escuela a la que van.

Sin duda, hoy en día, a mi hija mayor (12) le resulta más fácil leer en francés, y ese es el motivo por que lee más en ese idioma. Dicho lo cual, ha descubierto que muchos de los libros que le gustan han sido traducidos del inglés, y que puede conseguir los nuevos libros de sus series preferidas antes en inglés, así que eso le motiva a leer en los dos idiomas. Debido al interés por la lectura de mi hija menor (9), y de lo mucho que le anima ser capaz de leer libros para principiantes, procuro que me lea a mí en voz alta.

Otra razón por la que mi hija mayor tiende a leer más en francés es porque los niños de su edad leen en ese idioma. Si quiere compartir libros con ellos o hablar sobre algún libro, tiene que ser un libro en francés, no en inglés.

En general, la lectura es una parte importante de nuestras vidas… en casa hay libros por todas partes, pedidos a Amazon, visitas a librerías… Para ellas hubiese resultado difícil no estar interesadas, de una forma u otra.

Jeannette, ¡muchas gracias por compartir tus experiencias con nosotros, y te deseamos toda la suerte del mundo!

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22
Oct

Jaime, (la pequeña) Claudia y Sofía

Jaime, (la pequeña) Claudia y Sofía

En Bilingual Readers nos encanta charlar con familias bilingües de todo el mundo sobre sus experiencias. De hecho, creamos este espacio, “Historias reales, vidas reales”, dentro de nuestro blog para que las familias pudieran compartir con nosotros (y vosotros) las ventajas y los inconvenientes de vivir en un hogar bilingüe. Hoy, Sofía, Jaime y Claudia nos hablan de su caso, ¡esperamos que lo disfrutéis tanto como lo hemos hecho nosotros!

Cuéntanos brevemente sobre tu familia bilingüe.
Somos un padre español, Jaime, una madre portuguesa, Sofia, y una niña preciosa, española, que se llama Claudia.

¿Por qué decidisteis criar a Claudia en dos idiomas?
Antes de que naciera Claudia ya lo teníamos claro que queríamos hablarle en los dos idiomas. Nos parece muy importante y positivo que pueda defenderse en los dos idiomas.

¿Planeasteis previamente cómo hacerlo o surgió de forma natural?
Siempre ha surgido de forma natural, mamá le habla en portugués y papá en español. Actualmente habla más portugués porque pasa más tiempo con la madre, pero entiende los dos idiomas.

El hecho de hablar dos idiomas en casa, ¿cómo os ha afectado como familia? ¿Cómo crees que puede cambiar en el futuro?
La madre habla más tiempo su idioma materno, pero nada ha cambiado, seguimos siendo la misma familia. Es más, esto está ayudando al padre que ahora entiende más el portugués. Creemos que en el futuro Claudia tendrá más oportunidades porque cuando hablas dos idiomas desde bebé, aprender un tercero será mucho más fácil.

¿Te han hecho algún comentario negativo sobre tu decisión de hablarle a Claudia en portugués
Sí, ya nos han dicho que tan pequeños no se enteran y que al final le va a costar más hablar bien cualquier de los dos idiomas. Los típicos mitos.

En vuestra casa, ¿qué importancia ha tenido la lectura? ¿Con qué frecuencia y en qué idioma le lees a tu hija?
Casi todos los libros que tenemos son en español, pero yo los traduzco y así le puedo leer en portugués. Intentamos leerle todos los días, o por lo menos que vea los dibujos de los libros.

¿Alguna anécdota curiosa de Claudia?
Hay una anécdota curiosa de Claudia, cuando quiere más galletas y es casi la hora de comer le decimos: “Más, no”, así que como ha oído muchísimas veces estas palabras, ahora, cuando quiere galletas, dice: “¡¡¡Más, no!!!”.

¿Darías algún consejo a las familias que se estén planteando criar a sus hijos de forma bilingüe?
Les diria que les hablen en los dos idiomas, que no escuchen lo que dicen los demás, porque así los niños aprenderán de forma natural.

¿Quieres compartir tu experiencia con nosotros? Mándanos un correo a info@bilingualreaders.com y nos pondremos en contacto contigo.

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7
Aug

Íñigo, Rosie and Clara

Íñigo, Rosie y Clara

Como muchos de vostros ya sabéis, en Bilingual Readers nos estamos entrevistando con familias bilingües. Creemos que todos podemos aprender algo de los demás, así que esperamos que os guste nuestra conversación con Rosie (inglesa), Íñigo (español) y Clara (12 años), su hija; una familia bilingüe que vive en Madrid. Normalmente en nuestra sección “Historias reales, vidas reales” traducimos las respuestas de los entrevistados, pero nos ha gustado tanto la naturalidad de las respuestas tan sumamente bilingües de esta familia que decidimos dejar el texto tal cual nos lo pasaron. En todo caso, como sabemos que no todos nuestros lectores hablan inglés, también hemos incluido el texto en español entre paréntesis. Esperamos que su experiencia os resulte interesante.

Preguntas para Rosie e Íñigo:

¿Por qué decidisteis criar a Clara en dos idiomas?
Rosie:
It seemed sensible to bring Clara up with the two languages, since we are both native speakers. We thought she would pick up both languages effortlessly in this way and save herself time and trouble in the future. Also it seemed logical as she was going to have to communicate with relatives in both countries. [Teniendo en cuenta que los dos somos hablantes nativos de nuestro respectivo idioma, criar a Clara en los dos idiomas parecía lo más razonable. En su momento pensamos que le resultaría sencillo aprender ambos idiomas de pequeña, y que le ahorraría futuros quebraderos de cabeza. Además, también era lógico, ya que tendría que comunicarse con nuestros familiares en los dos idiomas].
Íñigo: Lo mismo digo.

¿Trazasteis un plan para ver quién hablaría en qué idioma antes de que Clara naciera?
Rosie:
Before Clara was born, we decided that we would each speak to her in our own language. [Antes de nacer Clara decidimos que cada uno le hablaría en su propio idioma].
Íñigo: Esto parece lo lógico y además lo recomendado por quienes dicen saber algo del tema.

¿Cumplistéis con ese plan o lo tuvistéis que modificar según vuestras necesidades familiares?
Rosie:
We did change the plan because when she was about 14-15 months old and started to speak, it seemed that she was going to speak more Spanish than English. Also, she was in a Spanish environment, with a Spanish nanny, living in Spain, with Spanish friends, etc., so we decided that both of us would speak to her in English. We did that until it was obvious that Clara had acquired a very firm basis of English. Now we all speak Spanglish together. [Cambiamos el plan inicial porque cuando empezó a hablar, hacia los 14 ó 15 meses, parecía que el español iba a predominar sobre el inglés. Además, hay que tener en cuenta que vivimos en España, que tenía una niñera española, amigos españoles, así que decidimos hablarle los dos en inglés. Esta fase duró hasta que fue obvio que Clara tenía una sólida base en inglés. Hoy en día nos comunicamos en Spanglish].
Íñigo: That’s right. [Exacto].

¿Afectó el hablar con Clara en inglés a vuestra relación? ¿Cómo?
Rosie:
It wasn’t really a problem. Íñigo’s English is excellent, so I don’t think he ever felt at a disadvantage. [Nunca fue un problema. El inglés de Íñigo es excelente, así que no creo que  él se sintiera en desventaja].
Íñigo: Hablar a Clara en inglés no fue un problema, aunque es cierto que es más difícil expresar emociones y sentimientos (positivos o negativos) en otro idioma distinto del materno propio. Por ejemplo, las nanas, en español; el mal humor, también (aunque reconozco que para reñir a Clara procuraba hacerlo en inglés, para no transmitir que el idioma “negativo” era el español).

¿Aprendió Clara inglés con facilidad o se rebeló?
Rosie:
Clara learnt English effortlessly. She was very quick to pick up both languages and I think she forged herself a personality in English. English was probably her stronger language until she was about 6-7 years old. [Clara aprendió inglés con facilidad. Era muy rápida para aprender ambos idiomas, y creo que su personalidad se creó en inglés. Probablemente, el inglés era su idioma predominante hasta los 6 ó 7 años].

¿Qué papel juega la lectura en vuestra casa? ¿Leisteis mucho con Clara cuando era más pequeña? ¿Con qué frecuencia y en qué idioma(s)?
Rosie:
My mother read to me a lot when I was a child (until I was about 9-10 years old and I started reading avidly myself). I have very fond memories of the books (mainly classics) that she read to me. I am still a keen reader and always have a book “on the go”. Even in today’s computer dominated world, I believe that books and reading are the source of most knowledge and that reading skills are a key to your future: comprehension, vocabulary, ability to express yourself… . I started reading to Clara, on a daily basis, when she was only a few months old. By the time she was about 15-18 months old, it was obvious that she had been assimilating all that I had been reading to her. I continued to read to her (in English) on a daily basis until she was about 10. We have read lots of the children’s classics and I have really enjoyed revisiting them with her. I occasionally read her into a new book still, but she always takes over after the first couple of chapters and finishes it off herself. She is a great reader herself now. [Cuando era niña, mi madre solía leerme muchos libros (hasta los 9 ó 10 años, cuando empecé a leer mucho yo sola). Me acuerdo bastante bien de los libros (especialmente clásicos) que me leía. Todavía soy una buena lectora, y siempre tengo un libro empezado. Incluso hoy en día, en una sociedad dominada por los ordenadores, creo que los libros son una fuente esencial de conocimiento y que las habilidades lectoras son fundamentales para tu futuro: comprensión, vocabulario, facilidad de expresión... Empecé a leer libros a Clara, diariamente, cuando sólo tenía unos meses. Cuando tenía entre 15 y 18 meses, era obvio que había asimilado todo lo que le había estado leyendo. Continué leyéndole (en inglés) a diario hasta los 10 años, aproximadamente. Juntas hemos leído muchos clásicos infantiles, y me he divertido mucho releyéndolos con ella. En ocasiones, aún empiezo a leerle un nuevo libro, hasta que tras los dos primeros capítulos ella lo coge y lo termina. Es una gran lectora].
Íñigo: A mí no me leyeron tanto, supongo que cinco hijos no dejaban mucho tiempo para leer. Yo no soy tan lector. Salvo excepciones, toda la tarea de lectura a Clara la ha llevado Rosie. Además creo que tiene sentido que al niño se le lea más en el idioma al que no está tan expuesto. Una vez Clara aprendió a leer, todos los estímulos eran en español, así que parecía lógico reforzar la lectura en inglés.

¿Alguna anécdota curiosa sobre el aprendizaje bilingüe de Clara?
Rosie:
I can’t think of any anecdotes, although she has come up with lots of priceless remarks, which we have incorporated into our family history, as all families do. Clara from being a tiny tot was able to change her “chip” and speak in English or Spanish as the situation demanded. One of her first words in English was “scissors”, we don’t know why! [No se me ocurre ninguna, aunque ha tenido bastantes salidas ingeniosas que hemos incorporado a la historia familiar, como todas las familias. Desde que era un bebé, Clara podía cambiar el "chip" y hablar en inglés o español dependiendo de la situación. Una de sus primeras palabras en inglés fue "scissors", no sabemos por qué].
Íñigo: Yo sí me acuerdo de una: aunque Clara hablaba en los dos idiomas y conocía muchas palabra en ambos, ciertas cosas las identificaba mejor en uno de ellos. Así, una de las primeras adivinanzas que aprendió es la de “oro parece, plata-no es, ¿qué es?” Respuesta de Clara: “Banana”.

¿Algún consejo para familias que se están planteando criar a sus hijos en dos idiomas?
Rosie:
I must admit that I have never read any literature on the subject. We just did what we thought best. For me it would not have been natural to speak to Clara in Spanish. If the child grows up in Spain, it is likely that he/she will learn Spanish, so maybe give more emphasis to English, although the circumstances of each family are obviously different. [Reconozco que no leímos nada sobre el tema. Hicimos lo que pensamos que era mejor. Para mí no hubiese sido natural hablar a Clara en español. Si el niño o la niña va a criarse en España, inevitablemente va a aprender español, así que el consejo podría ser hacer más hincapié en el inglés, aunque obviamente las circunstancias de cada familia son diferentes].
Íñigo: Ya lo he dicho antes (pregunta 2): parece lo lógico y lo recomendado. A veces vemos padres de distintas nacionalidades que hablan a sus hijos sólo en un idioma, los hijos pierden una lengua, seguramente la entienden pero no la hablan, ¡una pena! Y si una de esas dos lenguas es el inglés, hay que tener en cuenta el dineral que te ahorras en clases particulares y veranos en Irlanda.

Preguntas para Clara:

¿Te gusta hablar dos idiomas?
Yes, I think it is a big advantage. [Sí, creo que es una gran ventaja].

¿Te sientes más cómoda en español o en inglés, o igual de cómoda en los dos idiomas?
Both, although sometimes in English I can’t find the words I need. [En los dos, aunque a veces en inglés no encuentro las palabras que necesito].

¿Te gusta leer? ¿Qué tipos de libros te gustan y en qué idioma prefieres leer?
I love reading and I like all sorts of books. Ones I have enjoyed recently have been : Harry Potter, Jane Eyre, all the James Herriot stories, Ghostgirl …..I think I prefer to read in English but not for any reason, just that I have always read in English (although it is perfectly alright to read in Spanish). [Me encanta leer todo tipo de libros. De los últimos que me han gustado: Harry Potter, Jane Eyre, todos los cuentos de James Herriot, Ghostgirl... Creo que prefiero leer en inglés, pero no por ninguna razón en especial, sólo que siempre he leído en inglés (aunque está muy bien leer en español)].

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15
Jul

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Joy y sus niños

Durante los últimos cuatro años, la treintañera Joy Pulsifer ha dirigido Hogar Amiguitos, un centro de acogida para niños en Jinotega, Nicaragua. Esta extraordinaria madre de 17 (sí, ¡diecisite!) niños, se tomó un respiro dentro de su apretadísimo horario para responder a las preguntas de Bilingual Readers y contarnos algunos cosas de su inusual hogar bilingüe.

BR: ¿Cómo acabaste dirigiendo Hogar Amiguitos? ¿Cuánta gente trabaja contigo a tiempo completo?

Joy: Vine para enseñar inglés durante un año. Cuando el entonces director se marchó, me ofrecieron el trabajo. Eso fue hace cuatro años. En mi equipo hay 9 personas a tiempo completo, pero solamente otro voluntario y yo estamos aquí 24 horas al día, 7 días a la semana.

BR: Cuántos niños viven en Hogar Amiguitos? ¿Cuántos años tienen? ¿De dónde proceden?

Joy: Aquí atendemos a 17 niños, con unas edades comprendidas entre los 6 y los 17 años. Muchos de ellos viven aquí debido a que han sufrido situaciones de abusos graves, desde palizas hasta intentos de asesinato.

BR: Cuéntanos cómo es un día cualquiera en Hogar Amiguitos.

Joy: Los niños se levantan a las 6.00, se visten y limpian sus habitaciones. A las 6.30 se realiza la oración. Después, a las 7.00, el desayuno. Los estudiantes del instituo deben estar allí a las 7:30, afortunadamente el instituto está a cinco minutos andando de nuestra casa. Los niños que van al colegio tienen tutoría de 8.00 a 10.00. Tras la tutoría se duchan y se visten para ir a la escuela. Comen a las 11.30 y a las 12.00 salimos hacia la escuela. Tiene clase de 12.30 a 17.00. Los estudiantes del instituto vuelven a las 12.30 y comen a las 13.00. Tienen tutorías de 14.00 a 17.00. Los niños que van al colegio vuelven hacia las 17.30. La cena es a las 18.00. Y después tienen tiempo libre. Los niños más pequeños se van a las cama a las 20.00 y los adolescentes a las 21.00, que es cuando los adultos también nos vamos a dormir, ¡porque estamos agotados!

BR: ¿Por qué crees que es importante para los niños aprender otros idiomas además del español?

Joy: Hablar más de un idioma es fundamental para poder desenvolverse en una economía globalizada. El turismo supone una buena fuente de ingresos en Nicaragua, y los mejores trabajos de la zona son para aquellos que son bilingües. De hecho, aquí casi todos los trabajos mejor pagados son para los trabajadores bilingües.

BR: ¿Qué acciones estás llevando a cabo para ayudar a que estos niños aprendan otros idiomas?

Joy: Los niños tienen clases de inglés y alemán varias veces a la semana. Asimismo, con frecuencia también les hablamos en inglés para que se acostumbren a oír ambos idiomas.

BR: ¿Alguna anécdota curiosa que te haya sucedido con los niños mientras les enseñas inglés?

Joy: Una vez les estaba enseñanado vocabulario sobre los distinto objetos que podemos encontrar en una casa. Aprendimos cómo se decía “cama” (bed), “manta” (blanket), “almohada” (pillow), pero cuando le tocó el turno a “sábana” (sheet, muy parecido a shit, mierda) tuvimos un gran problema con la pronunciación. ¡Toda la clase se puso a gritar esa obscenidad! Daba igual que intentara corregirles, no pillaban la diferencia entre las dos palabras (sheet y shit). Al final tuvimos que pasar a silla (chair).

BR: Como madre de unos cuantos niños, ¿darías algún consejo a los padres?

Joy: La lectura es una forma maravillosa de estimular la mente. A mis niños les encanta leer y también que les lea. Siempre incluyo un libro entre sus regalos de cumpleaños y pido a quienes nos visitan que traigan libros para los niños, especialmente libros que estén en inglés y español.

BR: Algunos de nuestros lectores pueden estar interesados en colaborar con Hogar Amiguitos. ¿cuáles son vuestras necesidades más acuciantes?

Joy: Actualmente estamos intentando instalar el segundo sistema de energía solar más grande de Nicaragua (podéis leer más sobre este proyecto aquí). Cuando esté terminado, será el primer sistema de energía reutilizable en todo el país, lo que significa que aportaremos la energía sobrante (más de la que utilizaremos) a la red general. Lo haremos de forma gratuita, ya que lo que nos interesa es rebajar nuestra factura a un coste de 0 dólares, y además ayudamos a aportar energía limpia al país. Estamos a la espera de que la compañía eléctrica local instale un contador bidireccional, el único en todo el país, que nos permita hacer funcionar el sistema a pleno rendimiento. Además, estamos recaudando fondos para dos calentadores de agua a base de energía solar, uno para el baño de los chicos, y otro para el de las chicas. Esto reducirá aún más nuestro uso de energía.

Si estás interesado en colaborar con este proyecto o en apadrinan a un niño en Hogar Amiguitos, envíanos un mail a info@bilingualreaders.comjoyepulsifer@aim.com.

Todo el mundo tiene una historia que contar, y ¡nos encantaría escuchar la tuya! Si te interesa entrevistarte con nosotros para la sección Historias reales, vidas reales, envíanos un correo a info@bilingualreaders.com.

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