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24
Nov
image credit: reading time, via flickr

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Los habituales de este blog sabéis que nos gusta entrevistar a familias bilingües para mostrar sus dificultades y sus logros, pues creemos que podemos aprender mucho unos de otros. Como editores bilingües, tenemos la oportunidad de conocer a gente muy interesante, y con frecuencia compartimos sus historias y vivencias con otras personas que puedan estar pasando por la misma situación. Así que cuando leí un post de la escritora Jeannette Cook en el blog ceci n’est pas un cuisine sobre cómo su hija de nueve años se convirtió en una ávida lectora en inglés, la curiosidad me empujó a averiguar más sobre su familia bilingüe.

Me impresionó especialmente el siguiente párrafo del testimonio de Jeannette: “Sin embargo, debo reconocer que al criar hijos bilingües, sobre todo cuando al colegio en un idioma que no es el tuyo, el orgullo que sientes queda atemperado por un sentimiento agridulce al pensar que se están perdiendo algo que tú disfrutaste y que pensaste que compartiríais. Me refiero, en concreto, creo, a los libros y a leer en inglés. Y más en concreto, a leer libros infantiles en inglés… Me da verdadera lástima cuando veo a la hermana mayor de Clover leer traducciones de cuentos infantiles clásicos. Por supuesto, ella lee más rápido y mejor en francés, y me alegro de que le guste leer, así que no le obligaré a leer la versión original… Sin embargo, me pregunto si no le entusiasmaron los libros de Laura Ingalls Wilder porque los leyó traducidos. Me gustaría, con el tiempo, que descubriese la enorme riqueza de la literatura anglosajona: Dickens, Jane Austen y El guardián entre el centeno. Me gustaría que atravesase una fase Hemingway y otra E. E. Cummings, e incluso, si siguen disponibles, una fase Judy Blume”.

Seguro que muchas familias bilingües han tenido parecidos sentimientos sobre el hecho de que sus hijos se perdieran parte de ese legado cultural y lingüístico. Dejé un comentario en el blog, y Jeannette fue muy generosa e incluso respondió a unas cuantas preguntas sobre sus lectores bilingües.

La historia de Jeannette contada por ella misma:

Soy estadounidense, y mi ex marido, el padre de mis hijas, es inglés. Así que en casa hay dos variedades de inglés. Sin embargo, estamos criando a nuestras hijas de forma bilingüe porque decidimos enviarlas a una escuela belga de la zona. Teniendo en cuenta que vivimos en Bruselas, nuestras hijas crecen rodeadas de francés.

Si estás interesado en el bilingüismo, o en el multilingüismo, Bruselas es un lugar fascinante. Gracias a que las insitituciones europeas se encuentran allí, hay gente de toda Europa, lo que da como resultado una gran variedad de bilingüismos: madre y padre con idiomas distintos; madre y padre con el mismo idioma, pero que viven en un país con un idioma distinto; madre y padre con idiomas distintos E idiomas distintos del lugar en el que viven. Todo esto sin contar con la “batalla” lingüísitica entre el francés y el flamenco dentro de la propia Bélgica. Oficialmente, Bruselas es bilingüe, pero los dos idiomas no solo establecen divisiones geográficas, sino también socioeconómicas. ¡Hay mucha marejada lingüística por aquí!

Tengo un nivel medio de francés, pero no lo hablo con soltura. Cuando eran muy pequeñas, antes de ir a la escuela, normalmente leía a mis hijas en inglés, pero cuando cumplieron seis o siete años, no les forcé con el inglés poque quería que tuvieran una base sólida en francés, que es el idioma de la escuela a la que van.

Sin duda, hoy en día, a mi hija mayor (12) le resulta más fácil leer en francés, y ese es el motivo por que lee más en ese idioma. Dicho lo cual, ha descubierto que muchos de los libros que le gustan han sido traducidos del inglés, y que puede conseguir los nuevos libros de sus series preferidas antes en inglés, así que eso le motiva a leer en los dos idiomas. Debido al interés por la lectura de mi hija menor (9), y de lo mucho que le anima ser capaz de leer libros para principiantes, procuro que me lea a mí en voz alta.

Otra razón por la que mi hija mayor tiende a leer más en francés es porque los niños de su edad leen en ese idioma. Si quiere compartir libros con ellos o hablar sobre algún libro, tiene que ser un libro en francés, no en inglés.

En general, la lectura es una parte importante de nuestras vidas… en casa hay libros por todas partes, pedidos a Amazon, visitas a librerías… Para ellas hubiese resultado difícil no estar interesadas, de una forma u otra.

Jeannette, ¡muchas gracias por compartir tus experiencias con nosotros, y te deseamos toda la suerte del mundo!

Category : general | historias reales | Blog
21
Jul
image credit: kindergarten is fun, via flickr

image: kindergarten is fun, vía flickr

Este es la segunda parte del artículo publicado ayer sobre nuevas maneras de exponer a los niños al idioma minoritario. En la primera parte comentamos la importancia de explicar a tus hijos por qué es necesario para ellos aprender el idioma minoritario y te hicimos algunas sugerencias sobre cómo hacerlo (si te lo perdiste, aquí lo tienes). Hoy vamos a centrarnos en la otra regla de oro para aprender un idioma de forma efectiva: hacerlo divertido.

Por desgracia, no siempre los padres pueden enseñar cosas divertidas a sus hijos, y si has decidido hablarle a tu hijo en un idioma minoritario, habrá momentos en los que incluso tendrás que reñir a tu hijo en ese idioma. Sin embargo, también tendréis muchas oportunidades de realizar actividades divertidas con tu hijo en el idioma minoritario, que influirán en el modo en que tu hijo percibe ese idioma. Cuanto más positiva sea esa percepción, mejor será su disposición para hablar el idioma minoritario a medida que se hace mayor. Intentar hacer divertido el aprendizaje de un idioma es una de las tareas más importantes de los padres en un hogar bilingüe para hacer aumentar el interés del niño por el idioma minoritario. Aquí os dejamos algunas divertidas actividades para el verano que esperamos que os sean de ayuda:

*La búsqueda del tesoro. Esta actividad requiere un poco de planificación, pero es una excelente e interactiva manera de reforzar vocabulario en el idioma minoritario. Haz una lista de cosas con sus nombres y fotografías; después escóndelos en tu casa o jardín. Ayuda a tu hijo a estudiar la lista y a buscar los objetos uno por uno. A medida que tu hijo se hace mayor, puedes aumentar la dificultad de los objetos y de los lugares en los que los escondes, pero todos los niños disfrutan de una buena búsqueda del tesoro. Al final puedes incluir un premio especial para tu hijo (¿por qué no un libro?), aunque no es imprescindible.

*Con las manos en la masa. Es impresionante la cantidad de alimentos ligados al idioma y la cultura. ¿Por qué no aprovecharlo este verano para pasar algo de tiempo con tus hijos en la cocina? Con anterioridad puedes imprimir una lista de ingredientes y dejar que tus hijos comprueben cada palabra en esa lista mientras cocinas. Esto reforzará su vocabulario sobre comida e iniciará a tus hijos en la cocina desde una edad temprana. Asimismo, es una buena ocasión para que tu hijo pruebe recetas de países donde se hable el idioma minoritario.

*El idioma minoritario como código secreto. Desde luego, como comentamos ayer, es importante que los niños sean conscientes de que aprender otro idioma les permitirá comunicarse con muchas personas a lo largo y ancho del mundo que no tienen por qué hablar el idioma de la mayoría. Sin embargo, también puede ser divertido dejar que los niños crean que aprendiendo el idioma minoritario entran a formar parte de un club secreto. Si a tu hijo le gusta esta idea, incluso puedes organizar un club de verdad con claves, tarjetas de afiliado y normas (¡una de las cuales debe ser hablar en el idioma minoritario!).

*Lee a y con los niños. Ya lo hemos dicho en varias ocasiones, pero seguiremos insistiendo. La lectura compartida entre padres e hijos es una de las más eficaces herramientas para ayudar al desarrollo del lenguaje de tu hijo, por no mencionar las maravillosas habilidades que desarrolla la lectura. Por esta vez no insistiremos en las razones que hacen que la lectura sea tan importante para centrarnos en el hecho de que leer en voz alta a tu hijo puede ser muy divertido. Si elijes los libros con cuidado, la lectura antes de irse a la cama puede ser uno de los momentos más gratos de vuestro día. Para leer algunos consejos para hacer de la lectura una experiencia más interactiva, picha aquí.

*Revive con tus hijos memorias de tu infancia. ¿Recuerdas todos esos juegos divertidos a los que jugabas de pequeño? ¿Cuántos de ellos se acompañaban de canciones y rimas? No importa si de niño jugabas a Ring Around the Rosy o Al corro de la patata, tus hijos van a pasárselo en grande. Y no sólo aprenderán el idioma minoritario, ¡también aprenderán sobre tu cultura!

*Lleva un diario de verano. Ayuda a tu hijo a crear su primer diario bilingüe, para que así pueda escribir sobre las divertidas actividades que realizáis todos los días en los dos idiomas. Anímalo a describir dichas actividades con detalle. Si tus hijos no son lo suficientemente mayores como para escribir, pídele que te lo cuente para que tú lo escribas. Incluso puedes pedirle que lo decore para hacerlo más especial.

Diviértete, ¡y cuéntanos tus propias ideas!

Category : general | Blog
20
Jul
image credit: yield to children, via flickr

imagen: yield to children, vía flickr

El verano ya está aquí y los niños están de vacaciones, lo que para muchas familias es sinónimo de nuevas rutinas hasta la vuelta al cole en septiembre. Pero el hecho de que no vayan a clase durante unos meses no significa que sus pequeños cerebros “absorbelotodo” no estén preparados para absorber nueva información de todo tipo. Para las familias bilingües, el verano puede ser una época estupenda para llevar a cabo nuevas maneras de exponer a los niños al idioma minoritario y ver cómo sus habilidades lingüísticas se desarrollan a pasos agigantados. Simplemente hay dos reglas de oro para el aprendizaje efectivo de un idioma: haz de ello una necesidad y haz que sea divertido. En este artículo dividido en dos, la segunda parte, mañana, hoy nos centraremos en cómo explicarle al niño que para él es importante aprender otro idioma (mañana nos centraremos en cómo hacerlo de manera divertida).

Haz de ello una necesidad: Por regla general, los niños son mucho más listos de lo que pensamos. Muchos niños buscan la lógica en el mundo que los rodea,  como evidencian sus constantes preguntas sobre por qué ls cosas son como son. En el caso del aprendizaje de un idioma minoritario en casa, los niños van a preguntar de inmediato por qué eso es una necesidad si Mamá y Papá,  y todo su círculo de amistades, hablan el idioma mayoritario. Tu tarea consiste en que comprendan por qué aprender otro idioma es necesario. Aquí van algunas ideas:

*Siéntate con tus hijos y explícales que en el mundo hay muchos países en los que se hablan distintos idiomas. Cuéntales que cada nuevo idioma que aprendan les permitirá comunicarse con nuevas e interesantes personas. Te sorprenderá lo mucho que incluso los más pequeños pueden entender, si les explicamos las cosas de forma sencilla.

*Busca el lado personal. Busca otras familias en tu zona que estén criando a sus hijos bilingües en vuestro idioma minoritario e intenta organizar un grupo u otras actividades donde tus hijos puedan entrar en contacto con ese idioma de manera natural (entiendo que en determindas zonas esto es mucho más fácil decirlo que llevarlo a cabo). Hacer amigos que hablen el idioma minoritario hará que tus hijos se den cuenta de lo útil que es aprender ese idioma. Nota: para más opciones, mira nuestra página de Comunidades bilingües. Para quienes viváis en Madrid, también podéis echar un vistazo a las actividades en inglés en la página de Kids in Madrid.

*Los tiempos no son propicios, pero si te lo puedes permitir, viajar a un país en el que se hable el idioma minoritario es, sin duda, la mejor forma de exponer a tus hijos a ese idioma. Asimismo, una visita a los abuelos, tíos, o a otros miembros de la familia, podría ser la receta del doctor para casos en los que un niño no ve la necesidad de aprender el idioma minoritario. Si no puedes viajar, una visita de la familia o amigos también puede servir. Hablar el idioma minoritario en un entorno natural tiene la ventaja de aumentar la confianza de tu hijo en ese idioma, lo que contribuirá a que quiera seguir hablándolo en casa.

*Anima a tus hijos a mantener la relación con amigos y familia en el extranjero, ayúdales a escribir cartas y postales en el idioma minoritario. Ésta es una estupenda manera de practicar su escritura y tiene el beneficio añadido de unir a las familias a pesar de la distancia. Incluso si tus hijos son demasiado jóvenes para escribir, que te digan lo que ellos quieren escribir. Por supuesto, los correos electrónicos también son útiles, pero para un niño recibir una carta o una postal en el buzón es muy emocionante.

*Sé un ejemplo para tus hijos. Cuanto más oiga tu hijo el idioma minoritario en distintas circunstancias, mayor será su deseo de formar parte de ello. Hacer al idioma minoritario parte de tu vida cotidiana hará que convencer a tus hijos de que lo hablen sea mucho más fácil. No podemos esperar que nuestros hijos valoren algo que nosotros mismos no valoramos, así que asegúrate de dar importancia al idioma minoritario y utilízalo en tu casa siempre que puedas.

Suficiente por hoy, pero no os olvidéis de que mañana volvemos a la carga con nuevas ideas sobre cómo hacer que aprender el idioma minoritario sea ¡una experiencia divertida para ti y para tus hijos!

Category : general | Blog