En uno de nuestros primeros artículos, Leer en voz alta a los niños: ¿Cuál es el problema?, comentamos lo importante que es que los padres consideren (y lleven a cabo) su tiempo de lectura con sus hijos como una prioridad. Hoy vamos a compartir algunos trucos más para que puedas ayudar a tus hijos a desarrollar sus habilidades prelectoras y lingüísticas, por si aún no estás convencido. Algunas de estas habilidades son tan obvias que esfácil pasarlas por alto, pero dominarlas es esencial para aprender a leer.
*Los libros desarrollan las habilidaes motoras. La lectura compartida entre padres e hijos ayuda a los niños a aprender la manera correcta de sostener un libro y pasar las páginas. Muchos libros infantiles están especialmente diseñados con etiquetas para facilitar a tu hijo el desarrollo de sus habilidades motoras.
*Leer en voz alta a los niños les ayuda a leer de izquierda a derecha (o de derecha a izquierda si lees a tu hijo en árabe o hebreo) y de arriba abajo. Esto nos parece obvio a los lectores experimentados, pero si nunca antes has visto un objeto parecido a un libro, seguro que tampoco sabrías por dónde empezar. Recientemente leí un artículo de una experta en lectura sobre este tema en el blog Chronicles of a Babywise Mom. Susanne proponía algunas excelentes ideas para reforzar el hechio de que bleamos de un extremo a otro: “Puedes crear un divertido puntero para que esta actividad resulte más entretenida. Puedes usar una cuchara mágica, o cualquier otro objeto que le parezca divertido a tu hijo. También un dedo pintado a modo de títere puede funcionar muy bien. Haz que sea divertido. Sigue adelante con la lectura mientras señalas las palabras”.
*Los libros refuerzan la unión entre el idioma y las palabras escritas en una página. Desde los ocho meses de edad, los niños comienzan a realizar asociaciones entre objetos y palabras, así que más o menos cuando lleguen a esa edad deberían empezar a entender que lo que lees se corresponde con las palabras escritas en sus libros de cuentos. Esta habilidad se refuerza especialmente si lees los mismos libros una y otra vez, lo que permite a los niños asociar las palabras que salen de tu boca y las palabras escritas en la página.
*Leer enseña ritmo y rima. Muchos estudios muestran que los niños expuestos al ritmo y a la rima llevan ventaja cuando llega el momento de aprender a leer y deletrear. Hay una razón por la que los libros del doctor Seuss se han convertido en un clásico. Además de por las estupendas historias e ilustraciones, el ritmo y la rima de estos textos son particularmente estimulantes para los niños que empiezan a desarrollar sus habilidades lingüísticas.
*Los libros ayudan a los niños a descubrir el mundo que los rodea. La mayoría de nosotros no vive en la selva, así que un libro sobre animales de la selva es una buena manera de introducir este concepto a tus hijos. Los libros de ficción también ayudan a desarrollar la imaginación del niño y su habilidad para contar historias.
Por supuesto, estos sólo son algunos de los muchísimas ventajas de leer a tus hijos y con ellos diariamente. Simplemente 15 ó 20 minutos al díabastan para desarrollar estas habilidades y, sobre todo, un amor por la lectura que durará para siempre. ¡Feliz lectura!
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Todos hemos oído alguna vez que el perro es el mejor amigo del hombre. Pero ¿podrían ser también un gran aliado para nuestros bilingual readers? Una nueva campaña de Target, Purina y la Animal Rescue Foundation en Estados Unidos ha apostado por involucrar a los mascotas en nuestras estrategias de lectura familiares. All Ears Reading se basa en la idea de que los niños que están aprendiendo a leer necesitan practicar en un entorno que los juzgue, y las mascotas son un perfecto escuchante que no juzga. Según esta página, “esta filosofía anima a leer, pues crea un entorno de apoyo para los niños que favorece y apoya la lectura [...]. Crear un tiempo especial para la lectura conjunta ayudará a reforzar los lazos entre los niños y sus mascotas, al tiempo que mejora su confianza y su habilidad”.
La página All Ears Reading incluye juegos y dibujos para niños. Por desgracia, de momento no hay ninguna información, juegos o recursos en español, pero la idea es muy simple y se puede aplicar a cualquier combinación de idiomas. Aquí tenéis el consejo de los expertos para calmar a un perro alterado si planeas intentar esta estrategia lectora con tus hijos:
Recuerda que todos los esfuerzos que realice tu familia para desarrollar la alfabetización temprana merecerán la pena, así qeu si piensas que involucrar a tus mascotas ayudará a que tu hijo se interese más por la lectura, ¡ponte a ello de inmediato!
Un reciente estudio de ACLU sobre los efectos de la lectura compartida entre padres e hijo revela que la manera en que leemos a nuestros hijos es tan importante como el propio hecho de leer. Según esta investigación, en la que participaron 275 familias con hijos de entre cero y cuatro años, “la conversación se asoció con futuros logros en la habilidad lingüística del niño. Por contra, el monólogo de un adulto, o la lectura monocorde, no se relacionaban tanto con el desarrollo del lenguaje”.
Es cierto que cualquier tipo de lectura compartida es beneficiosa para los niños, pero la lectura interactiva es la mejor forma de utilizar la lectura a tu hijo a desarrollar su capacidad lingüística. Según los autores de esta investigación, “cada día, los niños oyen una media de 13.000 palabras dirigidas por ellos a adultos y participan en unas 400 conversaciones con adultos. Más conversaciones significan más oportunidades de cometer errores y, en consecuencia, de valiosas correcciones. Es más, también dan la oportunidad a los niños de practicar nuevo vocabulario. “Todos sabemos que los libros son una extraordinaria herramienta para potenciar el diálogo entre los padres y sus hijos más jóvenes. Entonces, ¿qué pasos podemos dar para asegurarnos de que el tiempo de lectura con los niños sea una conversación a dos bandas y no un monólogo?
La autora del superventas Raising Bookworms: Getting Kids Reading for Pleasure and Empowerment, Emma Walton Hamilton, ha compartido en Raisingyourkid.com algunos estupendos consejos para que el tiempo de lectura sea una experiencia de lectura interactiva. Aquí os dejamos algunos de ellos:
*Lee con un tono de voz “colorido”. Probablemente este es el consejo más importante de todos. Mantener una voz viva e interesante puede marcar la diferencia para que el niño consiga escuchar y seguir la historia. Énfasis aquí, entusiasmo allá, delicadeza un poco más adelante. Encuentra la cadencia y el ritmo en la narración del autor, e intenta acompañar con emociones o las intenciones de los personajes. No hace falta exagerar, ni ser demasiado hiostriónico, pues si no, quien escucha prestará más atención a las acrobacias vocales que a la propia historia, pero es importante evitar un tono monótono. ¿Hazlo ameno!
*De vez en cuando haz preguntas. Comprueba las reacciones y pensamientos de tu joven público: “Por qué piensas que ha dicho esto o lo otro?”, “¿qué harás en esa situación?”, “¿qué crees que va a ocurrir?”.
*Personaliza la historia. Intenta insertar el nombre del niño en el texto, sobre todo si es un texto que le habla directamente al niño y sólo utiliza pronombres, o sustituye el nombre del personaje o de algún lugar por uno familiar. Traza paralelismos entre los acontecimientos y los personajes en la historia y los de la vida de tu hijo.
*Juega a los personajes con los diálogos. Si el niño es lo suficientemente mayor para leer, repartíos los personajes y leed los diálogos juntos. Esta es una manera estupenda de meter a tu hijo en la historia y ayudarle a leer en voz alta.
La lectura interactiva es un asunto del que hablaremos a menudo en Bilingual Readers, pues siempre estamos buescando nuevas ideas de mejorar la experiencia de lectura compartida de padres e hijos. Nos encantaría que nos contases alguna idea que haya funcionado con tu familia, así que si quieres, ¡cuéntanos!
Muchos de nosotros sabemos que leer en voz alta a los niños es importante, pero ¿qué es lo que hace que tu hábito de lectura diaria resulte esencial para el bienestar de tu hijo? No temáis, fieles lectores, os gustará saber que vuestros esfuerzos no son en vano. Con frecuencia, la expresión escrita se diferencia enormemente de la oral, así que al leer en voz alta a tus hijos los expones a nuevas maneras de combinar palabras. Los niños bilingües a quienes sus padres o tutores leen en más de un idioma tienen el beneficio añadido de reforzar los fonemas, vocabulario y sintaxis de cada idioma. Por si aún no estás convencido, décadas de investigación han demostrado que la lectura compartida entre padres e hijos ayuda a desarrollar la capacidad de oír y comprender los patrones lingüísticos, el ritmo y la rima, la identificación de objetos, aprender el significado de las palabras, predecir qué vendrá después, seguir instrucciones sencillas… (creedme, la lista es interminable).
Por tanto, ¿cuándo se verá reflejado dicho hábito lector en el desarrollo lingüístico de tus hijos? Aunque los bebés no empiezan a asociar sonidos con objetos hasta, aproximadamente, los ocho meses de edad, las investigaciones muestran que los padres que empiezan a leer a sus hijos a los cuatro meses tienen más posibilidades de seguir leyendo habitualmente a sus hijos a lo largo de su infancia. No olvidemos que el cerebro de un bebé crece y se desarrolla constantemente durante sus primeros años, y leer en voz alta a tus hijos es la herramienta fundamental para facilitar el desarrollo de su lenguaje.
La razón más importante para leer a tus hijos y con ellos en los primeros años de su desarrollo es cómo esto influirá en la percepción de tus hijos sobre la lectura en el futuro. Se ha demostrado que los niños que disfrutan leyendo con sus padres estarán más motivados para aprender a leer en la escuela. Los padres que reservan tiempo para leer con sus hijos más pequeños están poniendo las bases para una sólida capacidad lecto-escritora en el futuro. Y cuanto mejor lean tus hijos en los dos idiomas, mayor será su dominio de cada idioma. Asimismo, no sólo tendrán un mejor domino de los idiomas en que hablan y leen, sino que también comprenderán mejor el mundo en el que viven. Y todo eso en un pequeño e ingenioso contenedor, ¿no son geniales los libros?